Chirac se opone a una resolución que legitime un gobierno de EE.UU. en Irak

La Voz

INTERNACIONAL

La propuesta fue sugerida por Blair instantes antes de abandonar el Consejo Europeo Francia, Alemaniay Bélgica planean una reunión para impulsar ladefensa común

21 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La fosa abierta en la Unión Europea (UE) respecto a la guerra de Irak volvió a agrandarse ayer, después de que el presidente francés, Jacques Chirac, advirtiese con rotundidad que «Francia no aceptará» una nueva resolución de las Naciones Unidas para legitimar el ataque militar o para dar a los «beligerantes americanos e ingleses» el poder de administrar el país. La propuesta de la nueva resolución fue sugerida por el premier británico, Tony Blair, instantes antes de ausentarse de la cumbre europea de Bruselas. En una comparecencia ante los medios, Blair insistió en el «fuerte deseo» que a su juicio tienen los europeos para que la ONU juegue un «papel central» en esta crisis. Al mismo tiempo exhortó a la UE a apoyar una nueva resolución en el Consejo de Seguridad para poner en marcha «la autoridad civil de Irak» que deberá surgir de la caída del régimen de Sadam.Cuando Chirac fue preguntado por la cuestión recalcó de forma tajante que «a corto plazo, Francia no aceptará una resolución de este tipo encaminada a legitimar el ataque militar» y menos aún que sirva para dar «a los beligerantes americanos e ingleses el poder de gestionar» el país tras la guerra.José María Aznar no fue tan explícito sobre la posibilidad de otra resolución. Sí dijo que, en futuro, la ONU debe mejorar su sistema de funcionamiento. «No vamos a improvisar ahora», afirmó, en qué deberá consistir esa mejora, «pero no fuimos nosotros quienes amenazamos con el veto».Pero la embrionaria discusión sobre una nueva resolución no fue el único asunto que volvió a poner a la UE sobre arenas movedizas. El primer ministro belga, Guy Verhofstadt, aprovechó para dar cuenta de una reunión a tres (Bélgica, Francia y Alemania) para impulsar la política europea de defensa, previsto para abril. El canciller alemán, Gerhard Schröder, la saludó cálidamente afirmando que es muy necesario impulsar «una industria europea de defensa», como alternativa a la norteamericana. Más irónico, Chirac dijo que la convocatoria belga «no es una iniciativa que salga de la chistera», sino que tiene mucho trabajo por detrás, en tanto que responde a una contribución hecha por los tres países a la Convención para el Futuro de Europa.En cualquier caso, la propuesta no fue bien vista por otros. Aznar advirtió que «no hay que hacer esa política de modo contrapuesto a EE.UU.».