Washington ofrece a Pyongyang ayuda energética si deja el programa nuclear

Bárbara Celis D'Amicocorresponsal | nueva york

INTERNACIONAL

KIM KYUNG-HOON

Hasta ahora, Estados Unidos se negaba a ofrecer incentivos a los norcoreanos Corea del Norte sugiere que podría volver a aceptar las inspecciones de sus plantas atómicas

13 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Corea del Norte podría recibir ayuda energética de Estados Unidos y otros países si abandona su programa de desarrollo nuclear. Según aseguró ayer James Kelly, secretario adjunto de Estado norteamericano tras reunirse en Seúl con el presidente electo de Corea del Sur, Roh Moo Hyun, la Administración Bush está dispuesta a ayudar a los norcoreanos, una actitud que suaviza las anteriores y más intransigentes afirmaciones de Washington. «Una vez superemos el problema de las armas nucleares, podría haber oportunidades de ayudar energéticamente a Corea del Norte, y que EE.?UU., inversores privados y otros países colaboren también», afirmó Kelly en rueda de prensa. Mientras, en Moscú, el embajador norcoreano, Pak Ui Chun, insinuó que su país podría permitir que las autoridades norteamericanas verifiquen que Corea del Norte no tiene un programa de armas nucleares «si los estadounidenses abandonan su política hostil y sus amenazas nucleares». Pak también reiteró a la comunidad internacional que cualquier sanción contra su país será entendida como «una declaración de guerra, y ésto es algo que debería entenderse de forma literal». Armas atómicas Corea del Norte aseguró el domingo que nunca ha admitido tener un programa secreto de armas nucleares, algo que contradice la versión estadounidense, que afirma que el país podría disponer ya de una o dos armas atómicas y que podría tener capacidad para construir más en los próximos meses. El pasado octubre Estados Unidos afirmó que Corea del Norte había roto un tratado de 1994 por el que se comprometía a congelar todas sus operaciones nucleares a cambio de ayuda energética. En respuesta a la rotura del acuerdo, Washington suspendió todas las ayudas a ese país. Tras lo cual, Pyongyang expulsó a los inspectores de la ONU y dijo que reanudaría sus actividades nucleares. Luego, el pasado viernes, anunció que abandonaba el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Sin embargo, Han Song Riol, embajador norcoreano ante la ONU, afirmó ante el gobernador de Nueva México, Bill Richardson, que su país no tenía intención de construir armas atómicas. Una de las razones por las que Pyongyang ha abandonado el TNP es, en palabras del embajador Pak, porque «EE.?UU. lo utiliza como un instrumento propio y de presión».