Corea del Norte anuncia que deja el Tratado de No Proliferación Nuclear

Bárbara Celis D'amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

Advierte de que puede «estallar la Tercera Guerra Mundial» si Estados Unidos continúa presionando George Bush insiste en que quiere una salida pacífica para la crisis

10 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Corea del Norte amenazó ayer con la posibilidad de que «estalle una Tercera Guerra Mundial» si Estados Unidos continúa presionando al país para que abandone su programa de desarrollo nuclear. Es más, en una declaración oficial que alarmó a los líderes de todo el planeta afirmó que desde hoy se retirará del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Poco después de que se hicieran públicas las intenciones de Corea del Norte, Pak Kil Yon, embajador ante la ONU de ese país, afirmó en una rueda de prensa que «cualquier tipo de sanción aprobada por el Consejo de Seguridad será considerada como una declaración de guerra». Sus palabras fueron una clara alusión al ultimátum dado desde Viena por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que amenaza con llevar a Corea del Norte ante el Consejo si el país no informa de su programa de desarrollo nuclear, que según Pyongyang, sólo tiene fines pacíficos. Mientras, en Washington, Mohammed El Baradei, director del OIEA, afirmó que el primer paso para cualquier negociación ha de darlo Corea del Norte. «A partir de ese momento se hará la luz sobre el túnel», dijo. Sin embargo, también reconoció que Pyongyang no dará ese paso a cambio de nada: «Tienen que estar seguros de que si se comportan bien conseguirán algo a cambio». De esta forma, insinuó que la ayuda económica podría ser la única alternativa para que el régimen de Pyongyang rectifique. Tras la declaración norcoreana, el presidente norteamericano George W. Bush habló telefónicamente con su homólogo chino, Jiang Zemin, tradicional aliado de Pyonyang. Jiang expresó su desacuerdo con la decisión de Corea del Norte de abandonar el TNP. Es la primera vez que China critica abiertamente a sus vecinos. En la conversación, Bush afirmó «no tener intenciones hostiles hacia Corea del Norte y querer buscar una salida pacífica a la crisis», según informó su portavoz, Ari Fleisher. Sus palabras fueron calificadas por el embajador norcoreano Pak Kil Yon de «no sinceras». Inquietud diplomática Diplomáticos de ese país mantienen conversaciones desde ayer con el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, ex embajador de EE.?UU. ante la ONU durante la Administración Clinton, pero por el momento se ignora si estas negociaciones darán frutos. La escalada de tensión entre Corea del Norte y EE.?UU. ha puesto en estado de alerta a todos los países, en especial a Corea del Sur, que expresó su preocupación ante la decisión de los norcoreanos y urgió a la comunidad internacional a tomar la vía diplomática para salir de una situación que el presidente surcoreano Kim Dae Jung calificó de «vida o muerte». Rusia, Japón, Gran Bretaña, Alemania, Filipinas y Australia fueron algunos de los primeros países en expresar su inquietud ante la situación, que fue calificada por los británicos de «decisión errónea».