Bagdad pregunta a Aznar qué interés tiene en apoyar un ataque de EE.UU.

La Voz AGENCIAS | BAGDAD

INTERNACIONAL

MARWAN NAAMANI

El viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, dice que la posición de Madrid es «política y moralmente errónea» El viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, se mostró ayer crítico con el apoyo que el Gobierno español da a la Administración norteamericana en relación con un posible ataque militar contra Irak y se preguntó qué interés tiene el presidente José María Aznar en respaldar esta agresión.

02 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Aziz, que recibió en Bagdad a 136 miembros de la organización española Campaña Estatal por el Levantamiento de las Sanciones a Irak (Celsi), fundada hace cinco años, considera que la posición del Ejecutivo de Aznar es «política y moralmente errónea». «Yo le pregunto al jefe del Gobierno español, José María Aznar: qué interés tiene España en apoyar tal agresión, qué interés tiene España en ver a Estados Unidos destruir Irak y qué interés tiene en que Estados Unidos meta la mano en el petróleo iraquí», se cuestionó Aziz. A su modo de ver, los norteamericanos tienen ambiciones en Irak, pero se preguntó cuál puede tener España, al entender que incluso las empresas españolas no tendrían ningún interés en una guerra, porque pondría fin a los intercambios comerciales. Las exportaciones españolas a Irak desde el inicio del programa «Petróleo por alimentos», en 1996, suponen 400 millones de euros. Voluntad del pueblo «Esta política es errónea, tanto más cuanto que el pueblo español en su mayoría se opone», agregó y se confesó sorprendido al ver «un Gobierno elegido democráticamente ir en contra de la voluntad de su pueblo». Además, recordó que durante la guerra del Golfo (1991), España tuvo una actitud «más equilibrada», por lo que confió en que «revise su posición». Consideró poco probable que EE.UU. dé a compañías españolas parte del mercado iraquí del crudo si se produce un cambio en el régimen de Bagdad. «Cuando tienen algo en las manos, no dan nada», dijo. Aziz indicó al grupo, encabezado por Carlos Varea, presidente del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe de España, que las acusaciones de EE.UU. y el Reino Unido de que Irak dispone de armas de destrucción masiva «son falsas justificaciones para agredir». Y denunció que, pese a la colaboración con los equipos de la ONU, EE.UU. sigue enviando soldados para iniciar una guerra. Ayer, unos 800 soldados estadounidenses con sede en Heidelberg (Alemania) recibieron órdenes de movilizarse hacia el golfo Pérsico, según informó un portavoz castrense. Por otra parte, los expertos de la ONU viajaron ayer por primera vez a Tikrit, la tierra natal del presidente iraquí, Sadam Huseín, y centro neurálgico de su poder tribal, para proseguir la búsqueda de armas de destrucción masiva prohibidas. Otros equipos visitaron cuatro lugares sospechosos de desarrollar, producir o almacenar armas prohibidas en Bagdad y sus proximidades, entre ellas la base militar de Tayi, donde los equipos revisaron los almacenes de las Fuerzas Aéreas. El jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, visitará Bagdad a partir del día 13, antes de presentar al Consejo de Seguridad, el día 27, su informe sobre la misión de los expertos. La visita responde a la invitación del consejero de la presidencia iraquí, Amer al Sadi.