La misionera evangélica estadounidense Bonnie Wurholl, de 30 años, fue asesinada ayer a tiros en la ciudad de Sidón, al sur del Líbano. Bonnie Wurholl, fue asesinada a las 7.30 de la mañana cuando entraba en la enfermería de la misión donde trabajaba en la parte meridional de la ciudad portuaria de Sidón, 50 kilómetros al sur de Beirut. Se trata del primer atentado contra un ciudadano estadounidense desde que terminó la guerra civil libanesa en 1990. Según la policía, varios desconocidos dispararon a bocajarro contra Wurholl, que recibió tres disparos en la cabeza y murió en el acto. Wurholl, casada con un ciudadano británico, llevaba ocho años en Líbano trabajando como auxiliar de enfermería para la Misión Itihad, administrada por la Iglesia Cristiana Evangélica en Sidón. La Embajada de Estados Unidos en el Líbano no ha hecho comentarios, aunque fuentes de la Seguridad del Estado libanesa han señalado que un funcionario de la legación ha acudido para seguir las investigaciones. No se ha determinado si se trata de un crimen común o un atentado con fines políticos. Los sentimientos contra Estados Unidos son muy profundos en el Líbano, debido a su apoyo incondicional a Israel, que durante 22 años ocupó el sur de este país y comete frecuentes violaciones de la línea azul, que separa los dos Estados.