Menem, bajo sospecha

Carlos Álvarez Teijeiro BUENOS AIRES | CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Las cuentas secretas del ex presidente argentino complican su carrera electoral a la Casa Rosada, ya que podría quedar inhabilitado a perpetuidad para desempeñar cargos públicos.

03 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Carlos Menem, abogado y dueño de una modesta bodega familiar en la provincia argentina de La Rioja, llegó a la presidencia en 1989, año en el que declaró bajo juramento poseer un patrimonio valorado en 26.000 dólares. En 1997 declaró propiedades por valor de 1.945.000 dólares. Pero ni en esas declaraciones, ni en las presentadas en 1997 y 1999 ante la Oficina Anticorrupción, hizo referencia alguna a los 650.000 dólares que atesora en una cuenta en la Unión de Bancos Suizos, confesión sí realizada a la CNN para desmentir una información de The New York Times. Según el prestigioso diario estadounidense, un ex agente de los servicios secretos iraníes lo acusa de haber recibido 10 millones de dólares como soborno para desvincular a Irán de los atentados contra la Embajada de Israel y la sede mutual judía AMIA, ocurridos ambos en Buenos Aires y que dejaron un saldo de más de 100 muertos y centenares de heridos. Menem, negando la acusación, reveló con inusitada inocencia que sí tenía una cuenta en Suiza. Confesó Menem que se trata de una cuenta abierta en 1986 con los 200.000 dólares que le ganó en un juicio al Estado por su detención durante la dictadura militar. La cifra actual de 650.000 dólares corresponde a los intereses recibidos y está a nombre de su ex mujer, Zulema Yoma, su hija, Zulemita, y su hijo Carlos, fallecido en 1995. La explicación no termina de convencer ni a la Justicia ni a la opinión pública. Tanto Zulema como Zulemita dijeron desconocer la existencia de esa cuenta. Además, incluso en el mejor de los casos, a un interés del 3% anual, no hay manera de explicar cómo los 200.000 dólares se convirtieron en 650.000 sólo gracias a los intereses.