El disidente saudí Osama Bin Laden ha sido sustituido por su hijo mayor Sad al frente de la red terrorista internacional Al Qaida, según informó ayer el diario árabe internacional Al-Sharq al-Awsat . En una información de primera plana, en la que cita «fuentes bien informadas», el prestigioso rotativo publicado en Londres indica que este cambio en la cúpula de la organización significa que Bin Laden «resultó muerto o seriamente herido en los bombardeos de Estados Unidos en Afganistán». Desde que el 7 de octubre pasado Estados Unidos inició en Afganistán su batalla contra el terrorismo internacional, el destino del multimillonario saudí ha sido objeto de numerosas conjeturas. Diferentes medios de prensa han barajado la posibilidad de que Bin Laden esté muerto, mientras que otras fuentes señalan que pudo escapar a Pakistán, donde vive oculto. En los últimos meses, las únicas apariciones de Bin Laden han sido una serie de vídeos, grabados en fechas indefinidas, y emitidos por diferentes cadenas de televisión en el golfo Pérsico. Tampoco está claro su paradero.