Durante los pasados días han trascendido numerosas informaciones sobre los indicios de los que disponía la inteligencia estadounidense antes de los ataques del 11-S. Éstas son algunas de las fechas clave durante el pasado año: : 18 abril del 200l. La Administración Federal de Aviación (FAA) pide un «alto grado de alerta» a las aerolíneas comerciales, ya que «se sabe que algunos de los grupos (terroristas) activos están planeando y entrenándose para secuestros». : 2 julio. El FBI advierte de amenazas a intereses de EE UU en el extranjero y de posibles atentados en territorio nacional. : 10 julio. La oficina del FBI en Phoenix envía un informe a los cuarteles generales de la policía federal, alertando del llamativo interés de ciudadanos de Oriente Medio en tomar clases en escuelas de vuelo estadounidenses. Se pide una investigación. La iniciativa, sin embargo, cae en saco roto. : 31 julio. EL FBI lanza una nueva alerta a las aerolíneas ante posibles secuestros y atentados aéreos. : 6 agosto. Bush recibe un informe sobre los métodos de operaciones de Al Qaida, y en el que se reitera la posible amenaza de secuestros aéreos. : 16 agosto. Zacarias Moussaoui es detenido en Minessota, por violaciones de las leyes de inmigración. Moussaoui, que ahora es sospechoso de ser el secuestrador número 20 del 11-S, se había interesado en asistir a clases de vuelo, pero sin aprender cómo aterrizar. La FAA advierte de métodos terroristas para emplear llaveros, bolígrafos y teléfonos móviles como armas. : 23 agosto. La CIA informa al FBI de que dos de los que serían secuestradores el 11-S, Nawaf Alhazmi y Jalid Almihdhar, habían sido incluidos en un listado de individuos a vigilar si llegaban a intentar entrar en el país. Para aquel entonces, los dos terroristas ya se hallaban en territorio estadounidense. La CIA los había identificado en enero del 2000, pero no compartió la información hasta esa fecha. : 28 agosto. La inteligencia francesa informa a EE UU de que Moussaoui tiene lazos con Al Qaida. : Días previos al 11-S. La Agencias de Seguridad Nacional (NSA) intercepta una conversación telefónica en árabe en la que se habla de ataques a tener lugar el 11 de septiembre. La conversación no es traducida hasta después de los atentados de Nueva York y el Pentágono.