Denuncian a la petrolera Elf por complicidad con la Junta birmana

Domingos Sampedro
DOMINGOS SAMPEDRO BRUSELAS. CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

El Tribunal de Bruselas, que tiene competencia extraterritorial para juzgar casos de crímenes de derecho internacional, aceptó ayer a trámite una denuncia contra el grupo petrolero Elf por su presunta complicidad en crímenes contra la Humanidad cometidos en Birmania. La compañía franco-belga, propietaria de las gasolineras Fina, Total y Elf, así como dos de sus directivos, fueron acusados de dar apoyo logístico y financiero a la Junta Militar birmana que en los años ochenta y noventa fue responsable de los trabajos forzosos, deportaciones, asesinatos, ejecuciones arbitrarias y torturas de numerosos ciudadanos. Los denunciantes entregaron al juez Damien Vandermeersch, que es el encargado de instruir el caso, documentos internos de Elf en los que se probaría que la petrolera utilizó para la vigilancia de sus gasoductos a personas condenadas a trabajos forzosos, a la vez que quedaría demostrada su complicidad con los militares que ejecutaron los crímenes.