El presidente estadounidense, George W, Bush, descartó «planes inminentes» para atacar Irak porque debe «consultar con sus aliados», pero apuntó que el presidente iraquí, Sadam Hussein, sabe que EE UU acabará ocupándose de él «y él lo sabe». Bush consideró, a propósito del rechazo iraquí a autorizar a los inspectores de la ONU la verificación de su posible tenencia de armamento nuclear, biológico y químico, que su conducta «lleva a pensar que las posee». Añadió que no puede permitir que haya países que tengan esas armas y se alíen con terroristas como los de Al Qaida. El ministro de Defensa, Donald Rumsfeld, ha asegurado que el Ejército estadounidense ha encontrado en Afganistán pruebas sobre planes de nuevos atentados terroristas contra su país.