Javier Solana viaja de forma inesperada a Arabia Saudí para estudiar el plan de paz
INTERNACIONAL
Bush elogia la propuesta del príncipe Abdulá y Simón Peres anuncia que Israel está dispuesto a examinarla El alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, interrumpió ayer su gira por Oriente Medio para trasladarse hoy a Arabia Saudí y conocer de cerca el plan de paz del príncipe heredero Abdulá bin Abdel Aziz, que hasta ahora nadie ha estudiado con detalle. La decisión de Solana se debe a que esta iniciativa está encontrado «reacciones muy positivas» en Israel y Estados Unidos. Ayer mismo, el presidente George W. Bush elogió la propuesta de paz para Oriente Medio presentada por Riad, durante una conversación que tuvo con el príncipe Abdulá, «hombre fuerte» del régimen.
26 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Solana se trasladará hoy a Yeda (Arabia Saudí) para entrevistarse con el príncipe Abdulá, que gobierna de hecho en su país debido a la mala salud de su hermano, el rey Fahd, aplazando unos días su visita a El Cairo y Amán, donde pondrá fin a su gira regional. El plato fuerte de la jornada de Solana en Israel fue su reunión con el primer ministro Ariel Sharon, con el que despachó durante hora y media junto al enviado especial de la UE, Miguel Ángel Moratinos. Preguntado sobre la predisposición de Sharon a las nuevas propuestas diplomáticas, Solana afirmó que «probablemente, sí». Aún así cuesta creer que Sharon sea partidario del plan. En cualquier caso, Simón Peres transmitió ayer desde París un mensaje a Solana, a la atención del príncipe Abdulá, en el que se indica que Israel «está dispuesta a examinar todos los detalles del plan saudí». Su anfitrión, el presidente Jacques Chirac abogó por un encuentro «sin condiciones previas» entre Ariel Sharon y Yaser Arafat. Cita en Beirut Abdulá podría presentar su plan en la cumbre árabe prevista para marzo en Beirut. Ayer se reunió con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, para coordinar esfuerzos. Este encuentro coincide con un aumento de las críticas a EE UU en la prensa árabe, que insisten en acusar a Washington de «extrema parcialidad». Según informó un portavoz de la Casa Blanca, Bush «elogió las ideas del príncipe heredero acerca de una completa normalización árabe-israelí una vez que se logre un acuerdo de paz general». La transacción clave en la propuesta de Abdulá es el reconocimiento del Estado hebreo por parte de los árabes a cambio de que Israel abandone los territorios que ocupa desde la guerra de 1967. La propuesta saudí ocupó buena parte de la reunión del lunes entre el ministro español de Exteriores, Josep Piqué, y su homólogo norteamericano, Colin Powell. Piqué declaró ayer en Madrid que la iniciativa saudí puede ser «un gran paso» para lograr la paz. En una entrevista a la revista Time, el príncipe heredero saudí aboga por interponer una fuerza de paz entre israelíes y palestinos, para seguidamente presionarles para que vuelvan a la mesa de negociaciones. En cuanto a quién debe liderar el plan de paz, indica que si Estados Unidos «asume el papel principal, esto le dará al proceso una gran credibilidad y efectividad. Si no tiene deseo de contribuir a ello, debe dejar a otros que lo hagan».