Washington vetará documentos científicos para evitar que caigan en manos enemigas

AGENCIAS ISLAMABAD / WASHINGTON

INTERNACIONAL

AARON FAVILA

Pakistán recibirá 69 millones de euros cada mes de Estados Unidos por su apoyo a la campaña en Afganistán El Gobierno de EE UU anunciará en las próximas semanas directrices para restringir la divulgación de investigaciones científicas, con el fin de que los conocimientos sobre la fabricación de armas de destrucción masiva no caígan en manos enemigas. Dentro de esta política sin precedentes, el pasado mes ya retiró del dominio público más de 6.600 documentos sobre la producción de armas químicas y biológicas. Por otra parte, Pakistán va a comenzar a cobrar 60 millones de dólares (más de 69 millones de euros) mensuales a Estados Unidos por el apoyo logístico concedido por Islamabad a la guerra contra el terrorismo en Afganistán.

17 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Según la información, publicada ayer por el diario The New York Times, la Administración Bush comenzó a retirar los miles de documentos, de manera muy discreta, el pasado enero, y su número podría aumentar con la puesta en marcha de la nueva política, que no tiene precedentes. Tom Ridge, titular de la Oficina de la Defensa del Territorio, creada tras el 11-S, aseguró al diario que el Gobierno ha realizado diversas consultas con la comunidad científica, como parte de lo que será «un proceso dinámico». No obstante, algunos críticos de la medida señalan que ésta dificultará la labor de los científicos, a la hora de evaluar y replicar los resultados de sus colegas, lo que atentará contra los cimientos de la ciencia en Estados Unidos. El principal temor de los científicos es que, en aras de la seguridad, el Gobierno impedirá el avance en las investigaciones que se realizan sobre sustancias peligrosas y que podrían contribuir a la búsqueda de antídotos. Los documentos federales, que antes estaba a disposición del público de forma gratuita, incluyen informes desclasificados de los años 40, 50 y 60, además de otros más recientes. Ayuda a Islamabad Mientras, la Administración Bush comenzó a pagar el apoyo del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, que puso fin a su alianza con el régimen talibán para convertirse en aliado de Washington en la «guerra contra el terrorismo». El ministro paquistaní de Economía, Shaukat Aziz, informó ayer que «Pakistán está intentando establecer una primera factura de 300 millones de dólares (330 millones de euros) por el carburante, los víveres, el agua y el mantenimiento proporcionado a las fuerzas estadounidenses en el marco de sus operaciones militares en Afganistán.