Slobodan Milosevic denunció el carácter «político» de su juicio y dejó entrever que llamará como testigo al presidente francés, Jacques Chirac, para que preguntarle sobre la campaña de bombardeos de la OTAN contra Serbia. «He oído en televisión que dijo (Chirac) que había salvado los puentes de Belgrado, pero los puentes más importantes fueron bombardeados. Eso desmuestra que los jefes de Estado decidían» los blancos, dijo. «Cuando venga aquí, le preguntaré por qué no vetó la destrucción de una pequeña ciudad minera y otros blancos», añadió. El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común y ex-secretario general de la OTAN, Javier Solana, mostró ayer en Madrid su plena disposición a cooperar con el Tribunal si Milosevic decide llamarlo como testigo. Antes de regresar a su celda, el ex-presidente yugoslavo denunció que cuenta con pocos medios en comparación con la Fiscalía y pidió por segunda vez al juez Richard Mayjuez que le dejase en libertad condicional para poder preparar en mejores condiciones su defensa. «Sólo cuento con un teléfono público en la prisión, mientras que ustedes tienen un enorme aparato», sentenció el líder serbio. «Ustedes quieren que yo nade cien metros con los pies y los puños atados. Déjenme libre, porque todo el mundo sabe que no escaparé».