«Los militares están del lado del pueblo»

La Voz

INTERNACIONAL

Rafael Marín, secretario general de Acción Democrática Con la voz ronca tras una jornada de manifestación, Rafael Marín, secretario general del principal partido de oposición en Venezuela, Acción Democrática (AD), calificó como «la mayor concentración cívica de la historia del país» la marcha organizada el pasado miércoles para protestar contra el Gobierno de Chávez. Para Marín, la salida del presidente bolivariano se producirá entre marzo y abril y de forma constitucional. «Aquí no habrá una guerra civil», afirma.

25 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Rafael Marín tiene la difícil misión de recuperar el crédito perdido por Acción Democrática tras los escándalos de corrupción protagonizados por el ex-presi-dente Carlos Andrés Pérez. No obstante, AD sigue siendo el principal partido de la oposición y juega un papel decisivo en el frente político y social formado en Venezuela contra Hugo Chávez. -¿Qué ha significado la marcha del 23 de enero? -Ha sido la unión de todos los factores de oposición, incluidos los partidos, la Confederación de Trabajadores de Venezuela y los empresarios que indica el primer efecto demoledor sobre la opinión pública. Y para ello ha habido que salvar muchos matices y diferentes ideologías. Ha significado recuperar el espíritu del 23 de enero de 1958, fecha en la que Venezuela volvió a la democracia plena. -¿El mayor éxito es que la marcha y la contramarcha no hayan acabado en tragedia? -Ha sido un acto civilizado, con total ausencia de violencia pese a la incitación que Chávez ha hecho a sus seguidores para que interceptaran la marcha. El pueblo ha estado con nosotros, porque nadie apoya la imposición en Venezuela de un autoritarismo al estilo cubano. Esto es un polvorín. Hemos demostrado nuestra capacidad para movilizar. Nuestro objetivo es rescatar la democracia y, dentro de un marco constitucional, forzar la salida de Chávez. -¿Qué va a pasar ahora? -Tras la marcha del 23-E el país va a vivir numerosas acciones dirigidas a resolver convenios colectivos. Eso va a colocar en la calle al frente sindical, a todos los partidos de la oposición e incluso a los empresarios. -¿Y cuándo se produciría la salida de Hugo Chávez? -Es difícil de determinar, aunque mi opinión es que en marzo o abril por la movilización que se generará en los sectores de la educación, la salud y los universitarios. No quiero asimilar a Venezuela con el caso argentino, pero es que el día 23 la gente casi llegó a Miraflores para pedirle a Chávez que se fuera. -¿Qué es lo que determinará el abandono del presidente? -La masiva afluencia de personas a la manifestación y el rechazo social a Chávez unirá a las Fuerzas Armadas con el pueblo. Esa convergencia hará que los militares faciliten la salida de Chávez y el inicio de la transición. -¿Y no hay riesgo de guerra civil? -Las guerras civiles se dan cuando hay igualdad entre los bandos opositores. En Venezuela, un 90% del pueblo quiere la salida de Chávez, por lo que no puede haber una guerra civil. Nosotros ya tuvimos muchas en el siglo XIX y estamos curados en salud. El cambio debe hacerse y se hará en un marco democrático y constitucional. -¿Está usted seguro de que el Ejército no se pondrá del lado de Chávez, que es militar? -No me cabe la menor duda. La gran mayoría de los militares venezolanos son demócratas y estarán del lado del pueblo para facilitar una salida institucional y democrática a la actual situación de crisis y estancamiento político. -Ese apoyo se antoja fundamental. -Efectivamente. Pero es que aquí no queremos un Pinochet en el poder.