Navidades de sangre en Caracas

La Voz

INTERNACIONAL

Las muertes violentas se han multiplicado este mes de diciembre en la capital

30 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La Navidad se ha vestido de rojo. Cuarenta homicidios fueron registrados entre el 21 y el 26 de diciembre y cinco personas fallecieron por balas perdidas. Caracas es una ciudad en la que la policía llega a incautarse de bazookas en la calle. Enormes moles de ladrillo rojo rodean la capital de Venezuela. Son los ranchitos, es decir, los barrios más pobres. En ellos no siempre hay necesidad. Antenas parabólicas, grandes televisores y modernos equipos de sonido son frecuentes en estas endebles edificaciones. «Los rancheritos no son pobres, es que no quieren trabajar. Prefieren vivir ahí sin tener que pagar ni luz ni agua», explica un emigrante gallego. «Además, la mayoría no son venezolanos, son colombianos», añade. Pobres o flojos -vagos-, los ranchitos son nidos de delincuencia. Auténticos barrios sin ley. Algunos son realmente peligrosos, como el de Catia, donde la policía ha llegado a incautarse estos días de un bazooka. No en todos los barrios es igual. En Chacao, donde gobierna Leopoldo López, opositor y posible sucesor de Hugo Chávez, los delitos descendieron un 34% este año. El de la seguridad ciudadana es uno de los principales argumentos que los anti chavistas esgrimen para azotar al presidente. Lo cierto es que los feudos de Chávez en Caracas, los municipios de Libertador y Sucre, son los que peor balance registran. De los 40 homicidios, en estas zonas se produjeron 23 y 14, respectivamente. El asesor de Giuliani Cada uno de los municipios de Caracas -Libertador, Chacao, Sucre, Hatillo y Baruta- tiene su propia policía, a la que se le suman los agentes metropolitanos sobre los que manda el alcalde mayor de la ciudad, Alfredo Peña. Este regidor llegó a contratar a William Bratton, el asesor de Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York, para frenar el crimen. El plan generó mucha euforia, aunque dejó más dudas que resultados. Entre la comunidad gallega es frecuente escuchar historias de robos y atracos. Casi nadie se libra. «Iso cando non che fan un secuestro express», explica un dezano. Esta modalidad de asalto consiste en raptar, pedir y cobrar el rescate en un solo día.