A pesar de la profunda crisis económica en la que está sumida el país, de la tensión social que se vive en las calles, de los saqueos que se producen en algunas zonas, e incluso del hambre, el fútbol es, para los argentinos, una prioridad de carácter vital. Tanto es así, que una de las primeras reuniones del Ejecutivo de Adolfo Rodríguez Saá tuvo como objetivo sentar las bases de los dos encuentros de liga que se disputarán el próximo jueves y que decidirán el nombre del campeón del Torneo Apertura (el equivalente a la Liga en España). Medidas de seguridad El responsable del Ministerio del Interior, Rodolfo Gabrieli, se reunió con el presidente de la Federación de Fútbol de Argentina, Julio Grondona, y con el de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, para fijar las medidas de seguridad de los dos polémicos partidos: el Rácing de Avellaneda-Vélez Sarsfield y el River Plate-Rosario Central.