La estrategia socialista, creen algunos comentaristas, trata de evitar cualquier tentación de crisis política, y como ya hiciese el socialdemócrata Aníbal Cavaco Silva en 1989, después de perder unas municipales, parece que basarán su estrategia en la recuperación económica y un aumento de las obras públicas. En todo caso, el temor al triunfo del PSD en Lisboa ha tenido otro efecto inesperado: ha sacado del baúl de los recuerdos a viejas figuras de la política portuguesa como el ex-presidente Antonio Ramalho Eanes, independiente, y al histórico líder comunista luso Alvaro Cunhal, enfermo y anciano. Cunhal protagonizó esta semana uno de los momentos clave de la campaña al enviar un mensaje de respaldo a João Soares durante el único mitin convocado por el alcalde socialista de Lisboa. Como anécdota, destaca el enfrentamiento en los comicios lisboetas de dos hermanos, Paulo Portas, presidente del Partido Popular, y Miguel Portas, uno de los fundadores del Bloco de Esquerda (BE), una formación creada por disidentes comunistas e intelectuales de izquierda.