La Navidad llega también a la Zona Cero, a los alrededores del World Trade Center. Las autoridades de Nueva York, empeñadas en superar la tragedia que costó cerca de 4.000 vidas, paralizaron por un momento los trabajos de desescombro y limpieza y colocaron allí un árbol navideño, en la esquina entre Vescey y West. El árbol fue traído desde Canadá y adornado con cientos de ángeles de papel hechos por los niños de las escuelas de la ciudad en memoria de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre. En la cima de sus nueve metros de altura colocaron, cómo no, una bandera estadounidense. La ceremonia de encendido la llevó a cabo el alcalde Rudolph Giuliani, convertido desde hace tres meses en la encarnación de la esperanza para una ciudad que afrontará su primera navidad tras el desastre. El alcalde hizo una vez más una llamada a la fortaleza y a la alegría, simbolizadas en las luces de ese árbol navideño. «Que nadie esté triste en estas fechas», dijo.