Un palestino perdió la vida y otro fue secuestrado por soldados israelíes
19 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Israel se mostró ayer más complacida que la Autoridad Nacional Palestina con el discurso del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, en el que éste ratificó el derecho de los palestinos a un Estado independiente, pero, sin embargo, no exigió a los israelíes iniciar negociaciones de paz sin condiciones previas. Ambas partes esperan ahora la llegada a la región del enviado especial de EE UU, William Burns, y del nuevo asesor de Powell, Anthony Zini, para plasmar sobre el terreno los elementos del discurso. Las dos demandas principales que Powell exigió a Israel -la paralización de la construcción en los asentamientos judíos y el final de la ocupación de Cisjordania y Gaza- fueron recordadas de forma muy vaga en lo que se refiere a los tiempos para su aplicación. Fuentes israelíes dijeron que las presiones ejercidas sobre Washington en las últimas semanas han conseguido influir en su discurso para que exigiera a los palestinos «hacer un 100% de esfuerzos para controlar el terrorismo». Por otra parte, un palestino murió y otro resultó herido en una operación militar israelí en el norte de Cisjordania. Las dos víctimas cayeron en una emboscada de soldados israelíes cerca de la aldea de Burka, al norte de Nablús. Además, una unidad de soldados israelíes vestidos de civiles secuestró el domingo por la noche en el norte de la franja de Gaza a un ex-miembro del movimiento radical palestino Hamás acusado de haber abatido a dos israelíes.