GONZALO PARENTE VENTANA AL MUNDO
10 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Según la prensa norteamericana, Bin Laden estaba ganando la batalla mediática en torno a varios temas que han calado en la opinión pública mundial: guerra larga o guerra corta, víctimas civiles como daños colaterales, éxodo de refugiados, fracaso de las operaciones terrestres y la guerra contra el Islam o contra el terrorismo internacional. Estos temas están siendo utilizados por Bin Laden con indudable maestría a su favor, lo que nos puede hacer suponer que detrás de Al Qaida hay bastante más de lo que parece. La guerra ha entrado así en una fase de lucha por el apoyo de la opinión pública, que por supuesto los occidentales democráticos necesitan mucho más que los talibanes. Es la batalla mediática que ha hecho reaccionar a EE UU, más allá de las operaciones bélicas. Si después del 11S se dedicaron a formar una alianza para la guerra, es evidente que a medida que pasa el tiempo crecen las dudas. Primero fueron los paquistaníes que tienen que compaginar el apoyo a EE UU con el descontento interior; luego los saudíes y los kuwaitíes que estuvieron con los norteamericanos en la guerra del Golfo, pero son mulsumanes en una guerra que se proclama santa; también los palestinos que necesitan el apoyo de sus hermanos de religión; y por fin estamos los europeos, sometidos a los estímulos de lo que sufren los afganos bombardeados y los refugiados que nos presentan en imágenes crueles los corresponsales de guerra, autorizados por los talibanes. Hace unos días, el diario francés Le Monde, avisaba que la población europea se está poniendo contra la guerra y a favor de las víctimas. Esto ha hecho reaccionar a Bush con una campaña mediática en la prensa árabe, con La Voz de América en Árabe y en la emisora que transmite los vídeos de Bin Laden, Al Jazira. También se anuncian centros de información en Islamabad, Londres y Washington, para dar noticias desde el lado de los occidentales. Así se comprueba que entramos en una nueva fase: La batalla mediática.