De la Rúa reconoce la victoria de los peronistas en los comicios para renovar parte del Parlamento
15 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los argentinos no se fían de su clase política. Lo demostraron llenando las urnas de ironía durante las elecciones legislativas celebradas el domingo. Papeletas en blanco, decoradas con personajes de tiras cómicas o incluso con la figura de Osama Bin Laden fueron los elementos con los que los ciudadanos reemplazaron las listas de candidatos a renovar los 72 bancos del Senado y las mitad de los 257 escaños de la Cámara de Diputados. Partido Justicialista Y es que aunque los primeros escrutinios dieron la victoria a los peronistas del Partido Justicialista, encabezados por el candidato a senador Eduardo Duhalde, el verdadero triunfador fue el voto bronca, denominación con la que la prensa del país bautizó a los votos nulos o en blanco. Nunca antes, desde el regreso de la democracia a Argentina en 1983, se habían visto tal cantidad de ellos. En la provincia de Santa Fe alcanzaron el 39% de los votos, llegando en la mayoría de los otros distritos al 20% del sufragio. Ésa fue una de las razones por las que también se ralentizó el recuento. Según los datos oficiales parciales de la página web electoral, el opositor Partido Justicialista ganó el pulso a los miembros de la gubernamental Alianza al obtener el 36% de los votos frente al 27% conseguido por éstos últimos. De acuerdo con estos cómputos y, según admitió el presidente Fernando De la Rúa, el peronismo controlará el Senado y será la primera fuerza en la Cámara de Diputados, aunque sin mayoría. Este primer balance ha hecho reflexionar a De la Rúa, quien, pese a asegurar que es su deber escuchar los cambios que pide el pueblo, mantendrá pilares de su política económica como el mantenimiento del programa para que el Estado no gaste más de lo que ingrese. En cuanto a las incidencias durante la jornada electoral, hubo las justas dentro de un país crispado por una fuerte recesión económica heredada ya de la etapa del anterior presidente, Carlos Menem.