Temor a otra catástrofe

La Voz

INTERNACIONAL

24 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Mientras en el mar de Barents los buzos continúan con los trabajos para reflotar el submarino, lo que está previsto para antes del 20 de septiembre, expertos rusos intentan disipar los temores de una catástrofe ecológica en caso de que fracase el rescate. «Los reactores nucleares del Kursk no sufrirán incluso si se producen problemas durante el levantamiento del submarino», declaró Nikolái Ponomariov, vicepresidente del Instituto Kurchatov, principal centro de física nuclear de Rusia. Ponomariov subrayó la necesidad de rescatarlo, ya que «sería irracional dejar un submarino atómico en una zona de intensas rutas marítimas».