21 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
JAIME MEILÁN NUEVA YORK. Corresponsal El gobernador de Oklahoma, Frank Keating, no detendrá la ejecución del mexicano Gerardo Valdez. En una carta dirigida el viernes al presidente Vicente Fox, reconoció que las autoridades del estado violaron los derechos internacionales de Valdez al no comunicar su detención al consulado mexicano. Pero también dice que ignorar las obligaciones impuestas por la Convención de Viena no influyó en la sentencia a muerte. El Gobierno mexicano condenó la decisión de Keating por ser «contraria a la ley internacional y los principios elementales de cooperación entre las naciones».