SANTIAGO TÉLLEZ CRÓNICA Los suicidas palestinos estaban infectados de sida y hepatitis
07 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.UEDE tratarse de una guerra propagandística, pero tampoco parece una idea tan descabellada. Desde Israel llegó ayer la noticia de que los grupos integristas palestinos podrían estar utilizando a jóvenes enfermos terminales para efectuar los atentados suicidas. Hamas y Yihad Islámica utilizan este método para sembrar el terror y la muerte. Sus protagonistas son gentes fanatizadas, convencidas de que están llamadas a la guerra santa y, a su muerte, son tenidos por mártires. El diario israelí Yedioth Ahronoth informó ayer de los análisis realizados a los restos mortales de dos kamikazes palestinos que perpetraron sendos atentados suicidas a mediados de mayo en Netanya (que causó varios heridos) y hace una semana en Tel Aviv (que ocasionó 21 muertos, incluido el terrorista). Asegura el periódico israelí que ambos estaban infectados con hepatitis B, una enfermedad muy contagiosa, e incluso podrían haberlo estado de hepatitis C y de sida. Según los informes difundidos ayer por el diario, uno de los heridos en Netanya habría contraído la hepatitis B por contacto con tejidos corporales del autor del atentado que habrían penetrado en su propio cuerpo, lo que ha obligado a someterle a cuidados intensivos inmediatos. «Hemos decidido realizar pruebas de sida y de hepatitis B y C en los restos de los autores de los atentados suicidas», declaró Yehuda Hiss, director del centro forense de Abu Kabir, citado por el diario. Mientras Israel informa de ello, la Autoridad Palestina cuenta que una mujer de Jericó, una ciudad cisjordana completamente aislada por el bloqueo israelí desde hace una semana, dio a luz ayer en un puesto de control militar israelí. Jamila Jreizat, de 39 años, era conducida en una ambulancia palestina para ingresar en el hospital más cercano. Los soldados israelíes le impidieron el paso y, tras aguardar varias horas para poder franquearlo, la mujer dio a luz a un bebé varón en la ambulancia. Musa Abu Hemeid, responsable de Sanidad de Cisjordania, informó que el bebé se encuentra bien, pero que la salud de la madre, que fue trasladada a otra clínica, está bastante deteriorada y necesita ser trasladada a un hospital con más medios. No es la primera vez que los soldados israelíes de un puesto de control impiden el paso de palestinos enfermos de gravedad y que necesitan tratamiento. Varios niños han nacido en estos controles militares desde que comenzó la actual intifada hace ocho meses y algunos han muerto por no recibir atención médica. Israel ha cerrado por completo los territorios de Cisjordania y Gaza imponiendo un estricto bloqueo a numerosas ciudades y aldeas cisjordanas, una política que Israel califica de «restricciones» a los palestinos. Estas medidas siguieron al atentado suicida del viernes pasado, cometido por un militante de Hamas que se inmoló a las puertas de una discoteca en Tel Aviv causando además de su muerte la de otros 20 jóvenes israelíes.