Perú elige entre lo malo y lo peor

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MERCEDES LODEIRO PAZ CRÓNICA Ninguno de los candidatos cuenta con el beneplácito

02 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Alejandro Toledo, líder de Perú Posible, y Alan García, de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) se disputan una victoria muy reñida, sobre todo porque ninguno cuenta con suficiente popularidad y los sondeos -los últimos de hace siete días- dan tan sólo cuatro puntos de ventaja al primero. Y nadie olvida lo que ocurrió en la primera vuelta, cuando contra todo pronóstico Alan García desbancó del segundo puesto a la conservadora Lourdes Flores. Dos cosas parecen estar claras, el alto índice de participación y que el ganador está abocado a pactar con otras fuerzas políticas. El voto es obligatorio y quienes no lo ejercen son sancionados con 120 soles (unas 6.000 pesetas), una cantidad nada desdeñable para la economía de la mayoría de los peruanos. Y el pacto se explica para dar estabilidad al gobierno. La primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 8 de abril, se celebró conjuntamente con las legislativas. Entonces, las urnas dibujaron un mapa atomizado del Parlamento. De 120 diputados, Perú Posible tendrá 41 y el APRA, 28. Ambos candidatos se comprometieron a respetar los resultados «cualesquiera que éstos fueran» y a reformar la Constitución, aprobada bajo el régimen de Fujimori y hecha a su medida. Pero las preferencias de Toledo y Alan García sobre el modelo de la futura Carta Magna tienen considerables discrepancias. El dispositivo de seguridad es muy amplio, con un despliegue de decenas de miles de agentes de policía y soldados vigilando los más de 90.000 colegios electorales. También hay centenares de observadores nacionales e internacionales. Son pocos los que creen que pueda haber pucherazo, pero las experiencias del pasado, especialmente la fraudulenta reelección de Fujimori hace un año, han escaldado a muchos. Ayer, desde todos los ámbitos se escuchaban palabras de ánimo y peticiones de civismo a los peruanos. La ex-secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, y jefa de la misión observadora del Centro Carter, manifestó que «el futuro de la democracia peruana depende íntegramente de la voluntad popular» y que el nuevo presidente de Perú será respaldado por el Gobierno de Estados Unidos. El presidente del Gobierno de transición, Valentín Paniagua, exhortó a sus conciudadanos «a mantener la calma, la tranquilidad y a que participen en el acto electoral con sentido de responsabilidad». Pero ayer la preocupación de los peruanos caminaba por unos derroteros muy distintos, el deporte. Paniagua, no ajeno a esa realidad, también pidió prudencia y serenidad. Y es que el evento -encuentro de fútbol entre las selecciones de Perú y Ecuador- lo necesitaba. Además, estaba prevista la asistencia en el estadio de Lima de los dos candidatos presidenciales.