Culmina en Perú una de las campañas electorales más sucias que se recuerdan

AGENCIAS LIMA

INTERNACIONAL

JOHN MOORE / AP

Alejandro Toledo y Alan García se han cruzado todo tipo de acusaciones personales y golpes bajos Alejandro Toledo y Alan García culminaron ayer una campaña para las elecciones presidenciales del domingo de las más sucias que se recuerdan, que ha estado salpicada de acusaciones personales. La campaña para la segunda vuelta estuvo enturbiada durante la mayor parte de su desarrollo por las denuncias y acusaciones de supuesta corrupción y conductas inadecuadas que se cruzaron ambos candidatos. También participaron de esta guerra sucia los principales líderes de sus partidos.

01 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Toledo acusó a García de tener un departamento de lujo y supuestas cuentas bancarias en París, y el ex-gobernante al economista de Perú Posible de la posesión de una cuenta de 700.000 dólares en Estados Unidos y de presunto consumo de cocaína. Los golpes bajos desde ambos bandos fueron condenados por diversos sectores políticos y por las misiones internacionales de observación electoral, entre ellas la de la Organización de Estados Americanos. La asociación civil Transparencia, organismo nacional que observará la votación, pidió a los candidatos la semana pasada que dejaran de lado los ataques personales. Alan García respondió ayer a las preguntas de diversos especialistas, entre ellos economistas, un representante de la mayor central obrera y otro de los empresarios, al que fue invitado por la emisora Radio Programas del Perú. La emisora también había invitado a Alejandro Toledo, quien se disculpó por no asistir, pero envió a especialistas de su partido. García ratificó sus propuestas de reactivar la agricultura, la construcción, de regular las tarifas de los servicios públicos y de crear trabajo, en tanto los portavoces de Toledo reiteraron que éste combatirá la pobreza, descentralizará la administración del país, y creará puestos de trabajo.