Hacer Europa sin deshacer Francia

AGENCIAS PARÍS

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El primer ministro galo, Lionel Jospin, apuesta por una federación de estados-naciones, pero sin trastocar el equilibrio de la UE El primer ministro francés, el socialista Lionel Jospin, se pronunció por una federación de estados-naciones y una constitución europea al desvelar ayer por fin su visión del futuro de la Unión Europea (UE), con propuestas para reformar y reforzar las instituciones sin trastocar su equilibrio básico. Recalcó que «no separo a Francia de Europa. Como tantos otros europeos convencidos, deseo Europa, pero sigo apegado a mi nación. Hacer Europa sin deshacer Francia, ni ninguna de las otras naciones europeas, ésta es mi elección política». Para Jospin, una federación de estados-naciones -camino «progresivo y controlado de reparto o transferencia de competencias a nivel de la UE»- es una formula «políticamente pertinente, porque Europa es una construcción política original» que mezcla «el ideal federativo y la realidad de los estados-naciones europeos».

28 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

«Como no soy un europeo tibio, no quiero una Europa sosa», dijo ante estudiantes franceses y europeos en el Centro de Acogida de la Prensa Extranjera en París. Antes de enumerar sus propuestas de reforma, el probable candidato a la presidencia de Francia en el 2002 recalcó que el debate no debe limitarse a las instituciones, porque «Europa es ante todo un modelo de sociedad y una visión del mundo», basado en una comunidad de valores -democracia y derechos humanos- y que debe aliar la «coherencia económica» con la «solidaridad social». Abogó el primer ministro francés por una «Europa fuerte, que afirme su identidad, responda mejor a los deseos de sus pueblos y sea ejemplar en el mundo», y se pronunció por un «tratado social europeo», por servicios públicos «fuertes y eficaces» y la defensa de la diversidad cultural. Consejo permanente Propuso Jospin la creación de un Congreso integrado por los parlamentos nacionales para que participen más en la construcción europea; un Consejo permanente de ministros que coordinarían los asuntos europeos; que se designe como presidente de la Comisión Europea a un miembro del partido victorioso en las elecciones europeas; y que el Consejo Europeo pueda disolver el Parlamento Europeo. Tras señalar que, para los ciudadanos, Europa debe constituir un «verdadero espacio político», propuso reformar el sistema de elección del Parlamento Europeo, combinando el proporcional con listas regionales para acercar el eurodiputado al electorado.