A FAVOR
16 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Entre los defensores del subcomandante Marcos y de su apoyo a los pueblos indígenas se encuentran las mujeres, desde las ejecutivas hasta las amas de casa y empleadas domésticas, que le prefieren enmascarado, y las periodistas, que sueñan con una buena entrevista. También se declaran «marcofílicos» la mayoría de los pobres, los izquierdistas, muchos intelectuales, los revolucionarios románticos, artistas, profesores, estudiantes y muchos activistas de las ONG''s. Otro «marcofílico», aunque se resista a reconocerlo, es el propio Marcos, empeñado en presumir de humildad, llegando al punto de proclamarse «sub» de 23 comandantes que, obviamente, son sus subalternos. Pero quien comulga con sus ideas es el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD). Y en la prensa escrita, la balanza se inclina claramente hacia Marcos. En ninguno y en ambos extremos a la vez transita el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que sufre el impulso de irse a la derecha, pero la necesidad política de aparecer por la izquierda.