La OTAN da el primer paso para devolver a Belgrado el control de la frontera de Kosovo
INTERNACIONAL
La OTAN dio ayer el primer paso para devolver a las tropas yugoslavas el control de la frontera de Kosovo, pero limitó su regreso a la zona próxima a Macedonia y condicionó su retorno al resto de la franja de seguridad a que haya un alto el fuego y negociaciones con la guerrilla albanesa que opera en el valle de Presevo. El Consejo del Atlántico Norte autorizó el «regreso controlado» de las tropas serbias a un tramo de la zona de seguridad situado junto a la frontera con la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM), donde los últimos días se han registrado ataques de secesionistas albaneses. La Alianza no puso fecha a ese regreso. Los detalles sobre dónde se van a desplegar y cuándo quedan en manos del comandante de la Kfor, del general italiano Carlo Cabigiosu, señaló ayer un responsable de la OTAN, que no descartó que sea en los días inmediatos. Sin armas pesadas Las fuerzas serbias que se instalarán en la zona serán una unidad combinada del Ejército yugoslavo, las fuerzas especiales de policía y de guardafronteras. Según el responsable aliado que habló con la prensa bajo condición de anonimato, esas fuerzas «no podrán portar armas pesadas», aunque sí «probablemente vehículos blindados y ametralladoras». La OTAN mantiene sin ningún cambio la zona de seguridad aérea, de 25 kilómetros entre Kosovo y el resto de Serbia, en la que no pueden entrar aviones yugoslavos. La fuente aseguró que la decisión no está directamente relacionada con los ataques de la guerrilla en Macedonia. «Pensamos que puede ayudar, pero no fue esa la razón directa» sino valoraciones como la «lucha contra el contrabando». Para autorizar la vuelta de las fuerzas yugoslavas a toda la zona desmilitarizada, tendrá que haber una nueva decisión del Consejo Atlántico y del jefe de la Kfor. Estará además ligada a los avances hacia un arreglo político, a la proclamación del alto el fuego y al comienzo del diálogo de paz. En una declaración, el secretario general de la Alianza, George Robertson, expresó la voluntad de la organización militar de «abolir» la zona de seguridad.