Desde los años setenta, el Reino Unido ha sido refugio favorito de activistas políticos turcos y exiliados radicales iraníes e iraquíes. También es la base de organizaciones políticas musulmanas. El Gobierno prepara una lista de grupos que considera terroristas, que añadirá a los que aparecían en la Ley Antiterrorista de 1973, entre ellos el IRA y la Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF). En la nueva lista podrían ser incluidos los Tigres Tamiles, banda armada de Sri Lanka que busca la autodeterminación de los tamiles y que ya es ilegal en India y EE UU; el PKK, el Partido Revolucionario del Kurdistán, liderado por Abdalá Ocalan; el Comité para la Defensa de los Derechos Legítimos de Arabia Saudí (CDLR), el Movimiento Islámico para la Reforma de Arabia (MIRA), el Movimiento de Resistencia Islámico (Hamas), el Grupo Islámico Jihad, el Grupo Islámico Armado (GIA), y el grupo Al-Muhajiroun, liderado por el sirio Omar Bakri Mohamed.