Clinton se instala en Harlem para acallar las críticas republicanas

La Voz

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JAIME MEILÁN NUEVA YORK. Corresponsal Bill Clinton instalará sus nuevas oficinas en Harlem, el barrio predominantemente negro de Manhattan. Las fuertes críticas de cuño republicano le han llevado a elegir un barrio alternativo, y hasta hace poco considerado muy peligroso, en lugar de instalarse en el lujoso midtown de la Gran Manzana. Le echaban en cara sus enemigos que pagar más de 700.000 dólares (126 millones de pesetas) anuales por el alquiler de un inmueble junto al Carnegie Hall era una afrenta a los contribuyentes. Así que Clinton se ha ido con los pobres. Y se ha convertido en el primer ex-presidente que hace algo semejante. Trabajar desde Harlem reducirá considerablemente las cargas al Tesoro público. Pero esta maniobra difícilmente logrará detener a quienes han decidido amargar al ex-presidente demócrata la existencia más allá de la Casa Blanca. La campaña para avivar la polémica por los últimos indultos de Clinton no se ha detenido. Un subcomité del Senado iniciará hoy sus propias sesiones sobre el perdón que Clinton concedió al millonario fugado Marc Rich. La otra cámara del Legislativo ya hizo otro tanto la semana pasada. Y continuó su tarea ayer requiriendo a la fundación para construir la biblioteca presidencial del demócrata y al Comité Nacional Demócrata información sobre las donaciones realizadas por la ex-esposa de Rich, Denise. Las iniciativas republicanas en el Legislativo están llamadas a poco más que ensuciar en lo posible la imagen de Clinton. Aunque ya no tenga que ver con el Gobierno.