Vietnam solicita a EE UU más ayuda para paliar los daños de la guerra

RAFAEL CAÑAS. Efe HANOI

INTERNACIONAL

Hanoi y Washington están condenados a cooperar para remendar su trágico pasado A pesar de que Estados Unidos y Vietnam se esfuerzan en mirar al futuro, la visita de Bill Clinton está demostrando que ambos países están condenados a cooperar en remendar el triste pasado, cuyos símbolos son evidentes en todas partes. Clinton y sus interlocutores vietnamitas han trazado un panorama de cooperación bilateral, sobre todo en la economía, lleno de esperanzas para el futuro, pero no han podido dejar de tratar dolorosas y punzantes cuestiones de un pasado que se resiste a quedar atrás.

18 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

La visita de Clinton está sellando el compromiso de ambos países de cooperación hacia el futuro. Pero esta cooperación no puede quedarse sólo en el desarrollo económico o la educación. Tiene que intentar dirigirse al origen mismo de la relación bilateral: la guerra y sus consecuencias. La guerra trajo tres millones de muertos vietnamitas y 58.000 estadounidenses. Cientos de miles de desaparecidos (300.000 por parte vietnamita y casi 1.500 por la norteamericana), y decenas de miles de víctimas posteriores por minas y explosivos sin detonar. «Agente naranja» Además, hay hasta un millón de afectados por la dioxina del agente naranja, el defoliante usado por los estadounidenses. El peso de la historia no podía quedar de lado, y ambos países mantienen discrepancias sobre si Washington debería ayudar a paliar los daños del conflicto, especialmente a las víctimas del agente naranja. Vietnam pide más cooperación en la búsqueda de sus 300.000 desaparecidos, y parece sufrir viendo la cantidad de dinero que EE UU gasta (más de 3.000 millones de pesetas al año) en encontrar a unas pocas docenas de sus muertos. Menos palabras y más ayuda, parece decir Hanoi. Washington también está aumentado sus cooperación para ayudar a la detección de minas. Pero el problema, que causa unos 2.000 muertos y heridos cada año, es de una magnitud considerable, ya que en Vietnam hay unos 3,5 millones de minas enterradas, así como unas 300.000 toneladas de explosivos sin detonar. «Esta es la tragedia de la guerra para la que la paz no tiene respuesta», reconoció Bill Clinton.