El presidente y el canciller austriacos exigen aclarar un caso de espionaje

EFE VIENA

INTERNACIONAL

El partido del ultranacionalista Haider es investigado por el uso ilegal de datos policiales El presidente de Austria, Thomas Klestil, y el canciller federal, Wolfgang Schüssel, exigieron el esclarecimiento del escándalo respecto al presunto uso ilegal de datos policiales en el que está involucrado el partido del ultranacionalista Jörg Haider que investiga la Fiscalía. En un discurso con motivo de la celebración del Día Nacional de Austria, Klestil subrayó la necesidad de que los ciudadanos recuperen su confianza en el Estado de Derecho.

26 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«Si se tambalea la base de confianza, se ponen también en peligro la paz y la estabilidad interna», dijo el jefe de Estado, al referirse a las acusaciones que pesan sobre el Partido Liberal (FPÖ) de haber creado una red de policías que accedían ilegalmente a información clasificada sobre los adversarios políticos. El democristiano Schuessel señaló, tras una reunión del Consejo de Ministros, que es obligación del Gobierno «aclarar todas las acusaciones que se han presentado en relación a las fuerzas de seguridad y al aparato de la Justicia». La vicecanciller y sucesora de Haider en el FPÖ, Susanne Riess-Passer, se mostró convencida de que las acusaciones contra los políticos de su grupo carecen de fundamento. Los tres se refirieron así a la apertura de una investigación contra Haider y otras 17 personas, del FPÖ o vinculadas a éste, por abuso de poder y acceso ilegal al sistema policial de tratamiento de datos «EKIS», para obtener información reservada que pudieron usar contra personas espiadas. Además, el canciller y la vicecanciller acusaron ayer al Partido Socialdemócrata, en la oposición desde febrero, cuando accedió al poder la actual coalición entre el FPÖ y el Partido Popular (ÖVP), que ocupó durante treinta años la cancillería federal y el Ministerio del Interior, entre otras carteras. «Probablemente, bajo los anteriores ministros del Interior y gobiernos socialistas han surgido costumbres que hay que erradicar, cosa que haremos», señalaron. El líder de los socialdemócratas, Alfred Gusenbauer, rechazó esas críticas y recordó que cinco de las personas investigadas por la Fiscalía son altos dirigentes del partido de Haider. En su opinión, el Ejecutivo vienés da muestras de una total falta de «conciencia de la Justicia», si ante esta situación el canciller y la vicecanciller intentan pasar la responsabilidad a los antiguos ministros. Los socialdemócratas y los verdes propusieron que se cree una comisión investigadora en el Parlamento.