REACCIONES La comunidad internacional ha recibido con satisfacción, aunque con cautela, el acuerdo alcanzado por palestinos e israelíes en la cumbre de Sharm el Sheij, con el que se pretende acabar con la violencia desatada en la zona hace veinte días.
17 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Bill Clinton. El propio presidente de Estados Unidos, uno de los mediadores de la cumbre que más empeño ha puesto para que concluyera en acuerdo, advirtió al término del encuentro de que, a pesar del acuerdo, «tendremos que trabajar duro, ya que nos espera por delante un periodo muy crítico». Hosni Mubarak. Desde su posición como mediador y anfitrión, el presidente egipcio también advirtió de que el acuerdo «no cumple las expectativas de todo el mundo». Javier Solana. El responsable de política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, otro de los mediadores, consideró que la cumbre ha alcanzado su propósito de poner fin al actual enfrentamiento entre los palestinos e Israel y sentar las bases para la reanudación del proceso de paz. Kofi Annan. El secretario general de la ONU expresó su satisfacción porque el acuerdo «aleja a Oriente Medio del abismo, lo que no ha sido fácil, porque la desconfianza entre las partes es mucha». Añadió Annan que «el hecho de lograr acallar las armas es un auténtico logro». Igor Ivanov. Con más cautela se expresó el ministro de Asuntos Exteriores ruso, quien aseguró que «es lo máximo que se podía lograr en la situación actual», antes de agregar que «lo importante es que las partes cumplan plenamente los acuerdos y, ante todo, hagan lo posible por detener la violencia». Robin Cook. El ministro británico de Asuntos Exteriores felicitó a las partes por la «valentía y liderazgo» que han demostrado y subrayó que israelíes y palestinos «deben trabajar ahora urgentemente para aprovechar esta oportunidad y volver a encarrilar el proceso de paz». Gerhard Schröder. El canciller alemán expresó su «respeto a todos los participantes» y dijo que «con ello se ha puesto la base para poner término a la violencia y al derramamiento de sangre». España. El Gobierno de José María Aznar expresó su satisfacción y señaló su reconocimiento a los esfuerzos desplegados por todas las partes para hacerlos posibles. Reiteró que sigue comprometido con la paz en la zona. Francia. El Ministerio francés de Asuntos Exteriores calificó de «buena noticia» el acuerdo si la serie de medidas pactadas permite poner fin a la oleada de violencia entre israelíes y palestinos. «Si ese resultado permite el regreso a la calma, es evidentemente una buena noticia», se limitó a decir el portavoz.