La cumbre de Biarritz logra avances parciales en el plan de reformas de la UE

F. I / F. P. Colpisa BIARRITZ

INTERNACIONAL

J. M. ESPINOSA / EFE

La reponderación del voto en el Consejo, y la reducción del número de comisarios, dos problemas enquistados La extensión del voto por mayoría cualificada a medio centenar de asuntos que requerían hasta ahora la unanimidad, y un consenso sobre las Cooperaciones Reforzadas, parecen decantarse como los avances más significativos del intenso debate que los Quince dedicaron ayer a la reforma de las instituciones de la UE, en el Consejo Europeo que se celebra en la ciudad francesa de Biarritz. Por el contrario, la reducción del número de comisarios en la futura Comunidad ampliada al Este, (con la consiguiente pérdida de presencia directa de algunos de los socios más pequeños de la Unión en el colegio), y la reponderación del voto en el Consejo de la UE, se revelaban como temas claramente enquistada.

13 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En su primer día de deliberaciones, la cumbre europea transcurrió en un clima «constructivo y relajado», según los términos utilizados por el secretario de Estado español, Ramón de Miguel, que el ministro de Exteriores, Josep Piqué, confirmó. A pesar de que la presidencia francesa de la Unión dijo que «es preferible no cerrar nada en la cumbre de Niza, que tener un acuerdo malo», la opinión generalizada de los Quince apunta inequívocamente a una conclusión de la Conferencia Intergubernamental (CIG) para la reforma del Tratado de Amsterdam en las fechas previstas, y con acuerdo. Los elementos en juego son, a juicio de los líderes comunitarios, demasiado importantes como para desaprovechar la ocasión que brinda Niza, dentro de diez semanas, para cerrar el debate inconcluso en Amsterdam. El mensaje que se daría a los países candidatos a la adhesión sería devastador. El euro, por otra parte ya muy débil, encajaría mal en los mercados monetarios internacionales una incapacidad de los líderes comunitarios para resolver algunos de los problemas que más condicionan el futuro de la Comunidad. Mayoría cualificada La ampliación de los asuntos que se deciden en el Consejo por mayoría cualificada parece el capítulo de la CIG que está más avanzado. Actualmente, más de las tres cuartas partes de las materias comunitarizadas, es decir, aquellas sobre las que la Comisión Europea tiene capacidad de iniciativa, se deciden por esa mayoría cualificada, que actualmente equivale a 62 de los 87 votos existentes en el Consejo. La presidencia francesa presentó a la cumbre un documento en el que se considera un «resultado políticamente creíble» la consecución de un acuerdo en Niza sobre medio centenar de asuntos en los que se decide, hoy por hoy, a la unanimidad, pero que podría pasar a la mayoría cualificada. En ese texto, París encara los cuatro ámbitos más problemáticos de incorporar a la mayoría cualificada: todo lo relacionado con visas, asilo, inmigración y cooperación judicial en materias civiles (título IV del tratado); la política social, la fiscalidad y la política comercial común. En estos cuatro ámbitos la presidencia sugiere fórmulas de consenso relativamente tibias: la definición de la política fiscal, por ejemplo, quedaría supeditada a la unanimidad, y se utilizaría el voto por mayoría cualificada para reforzar la cooperación entre administraciones tributarias. Por lo que a los asuntos relativos al título IV del tratado, París propone, a falta de avances substanciales, abrir la posibilidad de decidir por mayoría cualificada.