Las marchas con antorchas convocadas en diversas ciudades italianas acompañaron ayer la última petición de clemencia del Gobierno que preside Giuliano Amato para que se suspenda la ejecución del joven de origen italiano Rocco Derek, prevista para mañana en Virginia (EE UU). También el Papa se ha sumado al clamor del país y ha solicitado clemencia.
13 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Un juez federal rechazó el martes aplazar la muerte por inyección letal de Barnabei, cuyo caso se sigue con gran expectación e interés en Italia, al considerar que los últimos exámenes de ADN confirman su culpabilidad en la violación y asesinato de su novia, Sarah Wisnosky. El ministro de Justicia italiano, Piero Fassino, ha pedido al gobernador de Virginia, James Gilmore, el único, junto al Tribunal Supremo, que puede detener la mano del verdugo, «un gesto humanitario, un extremo acto de clemencia». En una carta hecha pública, Fassino solicita a Gilmore que «tome en consideración la oportunidad de conceder a Barnabei un acto humanitario de clemencia a la luz de las circunstancias verificadas en los últimos días, no enteramente aclaradas y susceptibles de generar una razonable duda». A pesar de los resultados incriminatorios atribuidos a las últimas pruebas de ADN, desde Italia se insiste en las «extrañas» circunstancias que rodearon el proceso con la desaparición y reaparición de algunas pruebas.