Las familias de los tripulantes del «Kursk» reciben una ayuda y se anuncia una subida salarial en el Ejército El Kremlin pasó a la ofensiva para restañar la imagen del presidente Vladimir Putin, seriamente dañada por no interrumpir sus vacaciones mientras morían en el fondo del mar los 118 tripulantes del submarino nuclear «Kursk», por mantener un incomprensible silencio y por aceptar demasiado tarde la ayuda occidental ofrecida. Las autoridades informaron ayer de las compensaciones que recibirán las familias de los marineros muertos, un aumento de los sueldos de los militares y del presupuesto de Defensa.
25 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El accidente del Kursk y la falta de medios adecuados para socorrer a las víctimas han ilustrado trágicamente la pobreza de las Fuerzas Armadas. «El problema ha estado en elequipamiento de los servicios de rescate y en el entrenamiento del personal. Se van a aportar fondos especiales para evitar que se repita una situación como ésta», afirmó el primer ministro, Mijail Kasiánov. El presidente Vladimir Putin anunció tres medidas: el aumento en un 20% de los sueldos de los militares desde diciembre, un incremento del presupuesto de la Defensa el próximo año y la creación de centros de salvamento en las Flotas del Báltico, del Norte y del Pacífico. Para ilustrar la precariedad en que se desenvuelve el Ejército valga citar que un soldado de primera clase gana unas 6.500 pesetas al mes o que los oficiales del submarino hundido no llegaban a las 18.000 pesetas mensuales. Las familias de los marineros del Kursk recibieron ayer una primera ayuda material de manos de las autoridades. La viceministra de Protección Social, Valentina Matvienko, se dirigió ayer a la localidad de Vidiáyevo, puerto de atraque del submarino nuclear siniestrado, donde entregará a cada familia una libreta de ahorro con un montante de 720.000 rublos (4,8 millones de pesetas). Matvienko aseguró que Moscú hará un esfuerzo especial para que estas familias «reciban compensaciones, más de las previstas por la ley», y prometió que se concederán apartamentos a los que deseen marcharse de esta región del noroeste de Rusia. «Si alguien quiere marcharse de Vidiáyevo, haremos que esa persona se mude a la periferia de Moscú o a otra parte», subrayó. Según la cadena de televisión NTV, cada familia recibirá además una cantidad equivalente a diez años de sueldo y 25 mensualidades más por cada miembro de la unidad familiar. Matvienko, además, facilitó equipamiento y medicamentos al hospital militar de Vidiáyevo por valor de 6,6 millones de pesetas. «Es difícil encontrar palabras para describir lo que he visto. Es muy doloroso ver cómo viven estas familias», declaró la viceministra.