Chirac y Jospin, dispuestos a que París hable con una sola voz en la UE El Gobierno francés intentó limar asperezas con la Comisión Europea, con la que repasó las prioridades de su presidencia recién estrenada de los Quince, y que estará caracterizada por la ambición de lograr una Europa más «fuerte y humana». Pero la rueda de prensa conjunta del neogaullista Chirac, el primer ministro, el socialista Lionel Jospin, y el presidente del Ejecutivo comunitario, Romano Prodi, sirvió sobre todo para cerrar polémicas.
03 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Entre los objetivos de la nueva etapa figura el de una Europa más «humana», dijo el presidente francés, Jacques Chirac, ya que el programa abarca desde la Carta de los Derechos Fundamentales hasta la agenda social, el crecimiento y el empleo, pasando por la seguridad alimentaria y marítima, el medio ambiente, y la cooperación judicial y policial. Y «fuerte» porque esto es lo que se juega en las negociaciones sobre la reforma de las instituciones comunitarias y la ampliación, explicó Chirac. La reforma de las instituciones es una condición indispensable para que la UE, que afronta la mayor ampliación de su historia, pueda funcionar con 27 o más miembros. Chirac y Jospin se esforzaron en minimizar las discrepancias en torno a la visión futura de Europa que expuso el primero ante el Bundestag hace una semana, y en lanzar el mensaje de que en estos seis meses Francia hablará con una sola voz. Grupo pionero En Berlín, en respuesta a la idea de una federación europea lanzada en mayo por Joschka Fischer, jefe de la diplomacia germana, Chirac propuso la elaboración de una constitución europea a partir del 2001 y la formación de un «grupo pionero», vertebrado en torno a Francia y Alemania y coordinado por una secretaría, de países que quieren «ir más lejos o más deprisa» en la integración. El Gobierno de Jospin se distanció públicamente de ese discurso. Chirac explicó ayer que en Berlín «expuse mi visión» del futuro de Europa. Para Jospin, quien recalcó como Chirac que no ha habido «ningún incidente», las discusiones sobre el futuro de Europa en «algunos años» pertenecen al «libre debate democrático». Chirac también intentó acallar los resquemores de algunos socios de la UE sobre el eventual «grupo pionero». «Un grupo pionero, si esa fórmula debiera hacerse realidad, lo que deseo para evitar la avería de Europa, sería por definición un grupo abierto a todos, a los miembros y a los futuros miembros», dijo el jefe del Estado galo.