La guerra y el hambre desangran África

Conflictos apagados resurgen ante la indiferencia de la comunidad internacional África se desangra día a día desde la época colonial con una guerra detrás de otra, en medio del hambre, la miseria y las enfermedades. Pero sólo centra la actualidad mundial cuando la catástrofe humanitaria se hace insostenible _léase Etiopía_, cuando los muertes se elevan a miles _genocidio de Ruanda_ o cuando los inmigrantes se ahogan a decenas en pateras y camiones. Conflictos que parecían cerrados han vuelto a resurgir, entre la permisividad del Primer Mundo y con la ONU jugándose su deteriorado prestigio. Detras de ellos está la exacerbación del tribalismo, los fracasos de sus líderes y los intereses económicos.


A CORUÑA

De nuevo varios conflictos que se habían cerrado en falso le han explotado en la cara a Occidente. De nuevo también se pone de manifiesto no sólo la ineficacia de la ONU en hacer cumplir los acuerdos de paz sino también una decidida acción de la comunidad internacional para atajar las múltiples causas de las guerras _muchas ajenas al continente_. Si en la década de los sesenta y setenta, África era el patio de atrás de la guerra fría, ahora es el escenario de la rivalidad entre Washington y Bruselas y la pugna entre multinacionales para hacerse con minas y reservas petrolíferas.SIERRA LEONAA principios de mayo, los rebeldes del Frente Revolucionario Unido (FRU), liderado por Foday Sankoh, abandonaron el proceso de paz firmado en julio de 1999 y desde entonces se enfrenta al Gobierno constitucional y a la fuerza de paz de la ONU. La reanudación de las hostilidades en este país _rico en minas de diamantes, pero emprobecido por ocho años de conflicto_, estalló ante la impotencia de 9.000 cascos azules de la misión de la ONU.ETIOPÍA Y ERITREAEn el conflicto del Cuerno de África, la guerra se une la hambruna. Etiopía y Eritrea, enfrentados militarmente desde mayo de 1998, reanudaron en mayo los combates, ignorando los intentos de mediación de la ONU, hasta la firma en Argel de un acuerdo de paz el pasado día 18 de junio. De nuevo se trataba de un fleco pendiente, el contencioso sobre la demarcación fronteriza que quedó sin resolver tras la independencia de Eritrea en 1991.SOMALIA Los jefes de guerra reinan en Somalia desde la caída del dictador Mohamed Siad Barré en 1991, y cerca de doce iniciativas de paz realizadas por la comunidad internacional han fracasado desde entonces. En este país tuvo lugar uno de los más sonados fracasos de la ONU, cuando en 1992 envió una misión que retiró tres años después, dejando un saldo de 157 cascos azules muertos.REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO Los acuerdos de paz de Lomé firmados en 1999 no han supuesto, ni mucho menos, el final de la guerra entre el Gobierno de Laurent-Désiré Kabila _que llegó al poder tras destronar a Mobutu Sesé Seko_ y los rebeldes levantados en armas el año anterior. En esta guerra abierta cinco países vecinos están implicados: Ruanda y Uganda _que apoyan a los tres grupos rebeldes que quieren derrocar al actual Gobierno_ y Zimbabue, Angola y Namibia, que luchan junto a las tropas de Kabila. Todos las naciones vecinas tienen la mirada puesta en las riquezas mineras, petrolíferas y agrícolas del antiguo Zaire.ANGOLA Cuatro años después de los acuerdos de paz de Lusaka, Angola se encaminó de nuevo por la senda de la guerra en 1998, con la reanudación de los combates entre el ejército y la Unión Nacional para la Independencia Total (Unita). El conflicto en la ex-colonia portuguesa fue un duro revés para la ONU, que se había comprometido a fondo en su pacificación. Hace algunas semanas, Angola decidió atacar la vecina Zambia, a la que acusa de apoyar a Unita.SUDÁN La imposición en 1983 de la sharia o ley islámica en todo el territorio provocó una confrontación civil a muerte que enfrenta desde entonces al poder central con la guerrilla del sur del país, de mayoría cristiana o animista.ZIMBABUE La amenaza de guerra pende sobre esta ex-colonia ante la ola de violencia desatada contra la minoría blanca, que aglutina la riqueza del país, y la oposición al poder de Robert Mugabe. El miedo a perder las elecciones legislativas llevó a Mugabe a incentivar que los veteranos de guerra de la independencia ocuparan las haciendas de los blancos. En dos meses, han sido asesinadas una treintena de personas, entre opositores y granjeros. Su futuro depende de las elecciones de este fin de semana.

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