Pinochet acude inesperadamente al velatorio del temido jefe de su policía
INTERNACIONAL
Humberto Gordon fue su más fiel colaborador y estaba procesado por violaciones de los derechos humanos Augusto Pinochet asistió inesperadamente el viernes a un responso fúnebre durante el velatorio del general retirado Humberto Gordon Rubio, ex-director de la policía represiva de la dictadura y uno de los más cercanos colaboradores del ex-dictador, quien murió víctima de un ataque cardiaco. La visita de Pinochet, que duró quince minutos, es la primera actividad pública del desaforado senador vitalicio desde que regresó a Chile tras estar detenido durante 503 días en Londres.
17 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El ex-dictador, acompañado de sus hijos Lucía y Marco Antonio y en medio de un impresionante operativo de seguridad, entró caminando con dificultad por la puerta principal de la capilla militar donde estaban siendo velados los restos de Gordon, general retirado que se enfrentaba a dos juicios por el asesinato de cinco opositores. Pinochet se presentó luciendo un grueso abrigo azul y un gorro invernal del mismo tono, descendió dificultosamente de su automóvil, dio un par de pasos y fue ayudado por sus guardaespaldas a caminar hacia la capilla. Varios periodistas le gritaron: «¿Cómo se siente general?». Respondió escuetamente: «mal», mientras su hija trataba de acelerar sus pasos y gritaba «no les va a contestar, no les va a contestar». El ex-dictador caminó apoyado en un bastón y entró a la capilla, donde permaneció unos cinco minutos. «Me siento mal, unos antes y otros después», dijo Pinochet a uno de los militares que acompañaban a la familia del fallecido, en alusión a la muerte de Gordon. Humberto Gordon fue uno de sus más leales colaboradores durante el régimen militar. Estaba bajo arresto domiciliario por presuntas violaciones a los derechos humanos. Por otra parte, el juez que investiga la Operación Albania solicitó a la Corte Suprema que pida al Ministerio de Defensa que determine de quién dependía la Unidad Antiterrorista, a la que se atribuye el asesinato de doce jóvenes comunistas en 1987. El magistrado intenta determinar si dependía de Augusto Pinochet.