Todo apunta a un fracaso del referéndum para reformar le ley electoral italiana

BEATRIZ URABURU. Colpisa ROMA

INTERNACIONAL

La abstención en la consulta de ayer complicaría aún más la situación del Gobierno de Amato Todo hacía indicar anoche que Italia perderá una oportunidad más para reformar su sistema electoral, que bloquea desde hace décadas la consecución de cualquier mayoría estable. Los primeros datos apuntaban al triunfo de la abstención en el referéndum al que fueron convocados 49 millones de italianos.

21 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La azarosa vida del frágil Gobierno italiano de Giuliano Amato se podría complicar si, como indicaban anoche los primeros datos, el referéndum sobre la eliminación de la cuota proporcional en la elección de diputados no alcanzaba el quórum de participación requerido para que los resultados fueran válidos. Aun cuando el Ejecutivo se ha mantenido neutral respecto a la consulta, una victoria de la abstención reforzaría a su principal valedor, el líder de la oposición Silvio Berlusconi, y ahondaría las fisuras existentes en el equipo gubernamental.A juzgar por las cifras iniciales de afluencia, los italianos que juzgan imprescindible cambiar el sistema político más inestable de Europa occidental no llegan a la mitad más uno de los inscritos.La consigna de no ir a votar lanzada por Berlusconi _y repetida por grupos tan dispares como Refundación Comunista, la autonomista Liga Norte y una constelación de mini partidos_ parecía haber calado más que la defensa que hizo el Partido Radical de Emma Bonino, los conservadores de Alianza Nacional y los Demócratas de Izquierdas.Siete consultasLos italianos participaron ayer en siete plebiscitos. El que propugnó la abolición de la cuota proporcional en vigor para elegir al 25% de los 630 miembros de la Cámara de Diputados es el que despertó más interés y capitalizó el debate político. El resto de las consultas se referían a temas judiciales y laborales, entre ellas la que plantea la derogación de la normativa sobre reembolsos a los partidos de los gastos electorales, fijados en 4.000 liras por voto.Este referéndum, que ya fracasó hace poco más de un año al no lograrse el quórum necesario por una diferencia de cuatro décimas (49''6%), ha provocado ya posiciones contrapuestas y divisiones en el interior de las dos grandes coaliciones del país.