Iago Aspas, con pleno de partidos en el torneo, y Pablo Durán pueden alternar como nueves y jugadores de banda ante los galos
19 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Al Celta le faltan en Lyon tres de sus pilares fundamentales. Óscar Mingueza, en la línea defensiva y, especialmente, en la salida de balón; Miguel Román, que era el jugador más en forma, para equilibrar al equipo en la sala de máquinas, y Borja Iglesias, en la posición de nueve, con una tarea de delantero, pero también de centrocampista boya para aguantar la pelota en la salida de balón. Estas ausencias, en teoría, serán cubiertas por Sergio Carreira en el carril izquierdo, con Matías Vecino en la sala de máquinas, como ya sucedió el jueves pasado, mientras la gran incógnita aparece en el frente de ataque, máxime, teniendo en cuenta que Ferran Jutglà trabajó de un modo limitado.
En este escenario, la tripleta de ataque podría estar formada por Pablo Durán, Iago Aspas y Swedberg, pero solo la colocación de Williot parece clara: en el flanco izquierdo. Con los dos jugadores con pasado en el Celta B, Claudio puede hacer cambio de funciones en cualquier momento. Por un lado, el capitán podría actuar en su posición habitual del flanco derecho, cayéndose al centro para jugar casi como interior, o hacerlo de falso nueve, bajando a recibir y a proyectar el ataque de los suyos, dejando libre un considerable espacio en la zona de centrales. Con Giráldez, el moañés ya ha jugado en alguna ocasión en su antigua posición de delantero. «Iago será determinante, juegue de inicio o después» fue lo único que dijo el entrenador sobre el papel del 10.
Durán también puede ejercer de nueve de referencia o caerse a la banda derecha. Si lo hace por el pasillo central, tendrá que bajar a la zona de medio campo para aguantar y descargar el balón hacia los costados, con Rueda y Williot como destinatarios, y si actúa como exterior, deberá romper al espacio una y otra vez. Los dos podrían ser una especie de agentes dobles.
El plan de partido
En el plan de partido, el aspecto que más se puede resentir en el Celta es la salida de balón. Óscar Mingueza parte de una posición de carrilero en la fase ofensiva, pero con el balón cada vez se incorpora más a la zona de mediocentros dentro de ese 3-4-3 asimétrico que pone en escena Claudio Giráldez por sistema. Carreira, su sustituto, no tiende a incorporarse al pasillo central en una fase tan iniciática de la jugada, aunque sí suele aparecer en el intervalo central-lateral en las zonas de ataque. Sin Mingueza y sin Miguel Román, la elaboración quizás tenga que quedar en un segundo plano para buscar un juego más directo.
Porque las transiciones se antojan fundamentales para poder superar a los lioneses mientras el partido esté equilibrado en el marcador. Otra cosa sería si los locales se adelantan y son ellos los que deciden pasar al bloque bajo y tapar los espacios, lo que llevaría al Celta a atacar desde el juego posicional, una opción que el propio Giráldez dejó abierta para poner en práctica desde el saque inicial.