Borja Iglesias: «Sería más feliz siendo maricón que uno de los que me insultan»

La Voz REDACCIÓN

GRADA DE RÍO

Borja Iglesias, en la previa del partido entre el Celta y el Espanyol.
Borja Iglesias, en la previa del partido entre el Celta y el Espanyol. AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

«Me entristece que todavía parezca imposible para los futbolistas homosexuales salir del armario», reflexiona el delantero del Celta en una entrevista para «L'Équipe»

11 mar 2026 . Actualizado a las 09:26 h.

Borja Iglesias, delantero del Celta, reflexionó en una entrevista para L'Équipe sobre la homofobia en el fútbol y su compromiso con denunciarla. El atacante gallego lo hace a dos días de medirse al Olympique de Lyon (21.00 horas, Movistar Liga de Campeones) en partido de ida de los octavos de final de la Liga Europa. «Jugadores como David Beckham y Guti han ofrecido diferentes looks y un modelo de masculinidad diferente. Han cambiado la imagen del fútbol y nos han ayudado a ser más libres. Pero aún queda mucho trabajo por hacer», señala Borja Iglesias, quien recuerda que el fútbol «tradicionalmente» ha sido «un deporte de hombres, que glorifica la fuerza y la virilidad».

«Me entristece que todavía parezca imposible para los futbolistas homosexuales salir del armario. Deben sentir, lo cual entiendo muy bien, que si hablaran de ello perderían todo lo que han ganado. Creo que estamos más cerca que nunca de ese momento, pero lamentablemente, aún estamos lejos. En veinte años en el mundo del fútbol, ningún compañero me ha contado esto, y eso me hace reflexionar», apuntó. A Borja Iglesias le gustó que el delantero del Real Madrid y de la selección francesa Kylian Mbappé se posicionase contra el extremismo porque «con el impacto que tiene, sus palabras son admirables», aunque también entiende que otros compañeros de profesión, como el portero de la selección española Unai Simón, prefieran no hablar de política o de causas sociales.

«La cuestión de involucrarse o no es compleja. Hoy siento la presión de ser una especie de justiciero. Oigo cosas como: ‘¿Por qué no te posicionas en esto?'», desvela el delantero del Celta, quien prefiere elegir sus «batallas» porque «involucrarse es mentalmente agotador y a veces es inútil alzar la voz».

El máximo goleador del Celta reconoce que el movimiento Black Lives Matter le marcó mucho porque al principio «tenía miedo» de lo que la gente podía decir cuando en el confinamiento durante la pandemia decidió pintarse las uñas. «Entonces, me pinté las uñas de negro para dar un poco de visibilidad a esta causa y combatir los pensamientos racistas en España. Pintándome las uñas me da la sensación de poder expresar algo, del mismo modo que un corte de pelo o un tatuaje. No lo hago siempre, depende de las ganas que tenga, a veces añado colores o dibujos», explica.

En ese sentido, dijo que al principio los insultos en redes sociales o en los estadios le afectaban porque se los tomaba como algo personal, pero ahora ve «las cosas diferentes» tras hacer una profunda reflexión.

«Tratarme de maricón no lo considero un insulto. Cuando un chico dice eso, pienso que sería más feliz siendo maricón que siendo como él, sin nada mejor que hacer que insultar a la gente al final de un partido. Lo que me molesta es que una persona homosexual tenga miedo de decirlo debido a este tipo de reacciones. No poder ser uno mismo y amar a quien uno quiere es inaceptable, por eso la lucha contra la homofobia es esencial y por eso me involucro en ella», subraya.