Jutglà y el gol pendiente en Balaídos

X. R. C. VIGO

GRADA DE RÍO

Jutglá, con varios compañeros, en el inicio del entrenamiento previo al partido.
Jutglá, con varios compañeros, en el inicio del entrenamiento previo al partido. Oscar Vázquez

El delantero catalán, con brotes verdes en su rendimiento y que apunta a un once de refresco ante el Mallorca, tiene pendiente estrenarse en Vigo

22 feb 2026 . Actualizado a las 16:04 h.

Cuando Bryan Zaragoza hizo las maletas a toda pastilla para marcharse a la Roma, muchos pensaron que Ferran Jutglà debería convertirse en el fichaje de invierno del Celta y que la prioridad era recuperarlo para la causa celeste. Aquello sucedió a finales de enero, cuando el catalán todavía estaba en el túnel de las tinieblas personales. Durante un tiempo, el club le protegió, le acompañó y le dio espacio para revertir la situación y con la llegada de febrero, el delantero comenzó a ver la luz.

En el último partido en casa, ante el Osasuna, tuvo 20 minutos; a la semana siguiente, fue titular ante el Espanyol y marcó el primer gol del partido, y el jueves pasado, en Salónica, tuvo media hora y firmó un gol que fue anulado por un milimétrico fuera de juego, según el poco creíble VAR de la Europa League. Hoy, se postula para saltar al campo en el once inicial, algo que no sucede en Balaídos desde el pasado 14 de diciembre, cuando jugó el primer tiempo ante el Athletic.

Jutglà fue una de las apuestas fuertes del verano del cuadro céltico. Los vigueses pagaron al Brujas cinco millones por un jugador con pasado en el Barcelona y formado en el Espanyol. En teoría, una apuesta segura para competir (y alternar) con Borja Iglesias en la posición de nueve. Pero la primera parte del campeonato no ha sido un camino de rosas para el ciudadano de Sant Julià de Vilatorta. Le costó arrancar, su producción se quedó en los dos goles al Osasuna en El Sadar y enseguida perdió comba ante un Panda estelar. En Oviedo, en un partido en el que debía asumir el mando de las operaciones, tocó fondo.

Para entonces, ya habían aparecido en su vida los problemas de índole personal, un territorio plagado de incógnitas como reconocía este sábado Claudio Giráldez. «Al final, no se ha hablado del todo claro de las situaciones porque son la vida privada de cada uno», puntualizaba.

Todo esto derivó que el jugador incluso desapareciera de alguna convocatoria, lo que provocó más de una especulación con su salida, cuestión desmentida desde su entorno. De hecho, durante el mes de enero, su única participación fueron los últimos 28 minutos del partido de Belgrado ante el Estrella Roja. Con febrero, Ferran comenzó a ver la luz, pisó el verde, descalzo y con botas y hoy quiere celebrar su primer gol en Balaídos vestido de celeste. «Está contento, feliz y bien en el día a día. Lo veo bien en los partidos y de eso se trata. Ojalá podamos ir teniendo partidos buenos de Ferran como han sido los últimos». El fichaje de invierno asoma.