Un grupo igualado y 19.400 kilómetros en viajes, la Europa League del Celta

X. R. C., M. V. F. VIGO

GRADA DE RÍO

MOHAMMED BADRA | EFE

Los vigueses recibirán al Lille, que es el coco; PAOK, Niza y Bolonia en Balaídos y visitarán al Dinamo de Zagreb, Estrella Roja, Ludogorets y Stuttgart

30 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Un grupo con rivales de un potencial similar al Celta y más de 19.000 kilómetros en desplazamientos. Ese es el resultado del sorteo de la Europa League, una competición ilusionante a la que vuelven los vigueses ocho años después y en la que el conjunto de Claudio Giráldez busca, por encima de todo, disfrutar, pero sin descartar la opción de seguir avanzando más allá de la fase igual que arrancará el 24 o 25 de septiembre.

Los vigueses recibirán en Balaídos a los franceses del Lille, el gran favorito, además del Niza, el PAOK de Salónica y el Bolonia italiano. Por el contrario, tienen cuatro desplazamientos muy complicados: a Croacia para jugar con el Dinamo de Zagreb, a Serbia para vérselas con el Estrella Roja en el mítico Pequeño Maracaná (su nombre real es Rajko Mitic), a Bulgaria para medirse al Ludogorets y a Alemania, donde les espera el Stuttgart, con quien se midió el Celta el pasado verano en partido amistoso con triunfo del campeón de Copa de su país (2-1).

Más allá de los rivales, la primera premisa del Celta era evitar los desplazamientos más largos, pero el deseo se encontró con el sorteo, que mantiene el nombre como tal, pero del que han desaparecido los bombos y las bolas para dar paso a un pulsador que se encarga de designar rivales a cada equipo. A nivel deportivo, el Celta esquivó a casi todos los rivales más temidos a excepción del Lille, que el curso pasado jugó la Champions y que superó con contundencia a los vigueses en un amistoso del verano del 2024. Claudio Giráldez habla maravillas de actual quinto clasificado de la Ligue 1, la misma posición que ocupó al final de la liga pasada. El otro equipo del bombo 1 con el que se medirá el Celta es el Dinamo de Zagreb, pero en este caso, a domicilio.

El PAOK de Salónica, uno de los tres equipos del fútbol griego que nunca descendieron de categoría, y el mítico Estrella Roja, que se cayó de la Champions de un modo inesperado en la previa, son los rivales que llegan desde el bombo 2. Jugar en Serbia, por la distancia y el ambiente, es un dato a tener en cuenta.

El Niza, que cayó con el Benfica en la previa de la Champions, y el Ludogorets son los equipos del bombo 3 que se cruzan en el camino europeo del Celta. Los franceses, que el curso pasado fueron la gran revelación al acabar entre los cuatro primeros, visitarán Vigo en una fecha que se conocerá mañana, domingo, mientras que el ex equipo de Dani Abalo, de la localidad búlgara de Razgrad, será uno de los puntos de destino. El Ludogorets es el líder de su liga después de cinco partidos y no conoce la derrota.

Bolonia y Stuttgart partían del mismo bombo 4 que el Celta y quizás eran, conjuntamente con los vigueses, los más potentes de esa parte del cuadro. Los italianos llegan a Europa como campeones de la Copa de Italia tras superar en la final al Milan. Los rossoblu serán el cuarto visitante del campo vigués en la primera fase. Por el contrario, el Celta volverá a Stuttgart después de jugar un interminable amistoso de 120 minutos de duración en la pasada pretemporada. El campeón de Copa alemana es otro de los tapados del torneo. Los germanos perdieron esta semana a Nick Woltemade, su jugador de referencia, traspasado al Newcastle a cambio de 90 millones.

Lo peor de todo para el Celta son los desplazamientos. Le espera un recorrido de 19.391 kilómetros sumando la ida y la vuelta de los cuatro viajes, siendo el más largo el que le llevará a Razgrad, una localidad que está más cerca de Rumanía que de Sofía, la capital búlgara. Sin ningún vuelo directo, tampoco son plazas asequibles para que los aficionados puedan acompañar al equipo. Aunque seguro que lo harán.