¿Volverá la Copa a Balaídos en cuartos de final?

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

XOAN CARLOS GIL

El Celta no juega como local en este torneo desde la temporada 2018/2019

19 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta conocerá en la mañana de este viernes su rival en cuartos de final de la Copa del Rey, una ronda que los vigueses no alcanzaban desde hace siete años. De hecho, con el actual formato, no habían pasado de la tercera ronda y en la presente edición ya se han asegurado disputar un mínimo de cinco cruces.

Tras Turégano, Sestao, Amorebieta y Valencia, el siguiente oponente de los célticos saldrá de una lista de la que forman parte Sevilla, Girona, Athletic Club, Mallorca, Real Sociedad y los incorporados ayer, Barcelona y Atlético de Madrid.

La posibilidad de que pasara el Unionistas era la única de que no hubiera sorteo puro, pues el conjunto salmantino, al ser de inferior categoría —único superviviente en octavos de Primera Federación— debía jugar en casa sí o sí. De esta forma, todo dependerá del orden en que salgan las bolas en el acto previsto para las 13.00 horas de esta mañana.

Ya en la anterior ronda, en la que los célticos se midieron a un rival de su misma categoría, la suerte les dio al espalda en la aspiración de jugar un duelo de este torneo como locales, pues la bola del conjunto che salió primero. Tanto Rafa Benítez como todos los jugadores que se han manifestado al respecto, con los canteranos Iago Aspas e Iván Villar a la cabeza, han expresado lo mucho que les gustaría jugar un partido de Copa en el municipal vigués.

Es algo que no sucede desde la temporada 2018/2019, cuando empataron en casa frente la Real Sociedad (1-1) pero se les escapó la eliminatoria en la vuelta con un 2-0 en Anoeta. En el mes que medió entre ambos duelos, el club cambió de entrenador, de modo que en la ida se sentó en el banquillo Antonio Mohamed y en la vuelta lo hizo Miguel Cardoso.

La última eliminatoria superada jugando en Balaídos —pero a doble partido— fueron los dieciseisavos de la temporada 2017/2018, frente al Eibar, con resolución del cruce en Balaídos (1-0 tras el 1-2 de Ipurua).