Dos años discretos y de menos a más en Lyon


Vigo

En los dos últimos años, el tiempo que ha pasado desde que el Olympique de Lyon sorprendió apostando por él hasta el punto de poner diez millones encima de la mesa, Pape Cheikh ha dado pasos importantes en su carrera. Hoy puede presumir no solo de haber debutado en Champions, sino también de haber participado en unos octavos de final de la máxima competición continental.

Sin embargo, este período alejado del club donde creció no ha sido fácil para Pape más allá de los logros colectivos y de registros concretos. Al centrocampista senegalés le costó entrar en el equipo, al que llegaba, además, avalado por el excéltico Maurice que le había acompañado en su presentación.

Los problemas físicos le pasaron factura y estuvo toda su primera temporada prácticamente en blanco e incluso haciéndolo con el segundo equipo para coger la forma. Su primer partido se hizo esperar hasta el 8 de abril del 2018, cuando Génésio le dio apenas diez minutos en un compromiso frente al Metz.

En su segunda temporada en Francia, la pasada, las cosas le fueron mucho mejor en comparación con la primera, pero continuó teniendo un rol secundario. Con el mismo técnico al frente, participó en 17 encuentros, seis de ellos como titular, quedándose en 555 minutos. Únicamente completó un encuentro.

Este verano el Lyon cambiaba de técnico y otro excéltico, Sylvinho, se ponía al frente. Durante la pretemporada Pape había tenido minutos e incluso había sido titular en algunos encuentros, pero el jugador no quería arriesgarse a una nueva temporada sin apenas contar.

El director deportivo del Celta, Felipe Miñambres, comentaba a principios de verano que en el equipo no había sitio para Pape tal y como estaba conformada la plantilla. Pero reconocía que a Pape sí le atraía la opción de regresar al club.

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