Quien tiene a Aspas tiene un tesoro

GRADA DE RÍO

El moañés decide con dos tantos, uno de ellos antológico, el triunfo del Celta ante el Huesca

02 dic 2018 . Actualizado a las 22:21 h.

Quien tiene a Iago Aspas tiene un cheque al portador en su bolsillo. Da igual el inquilino del banquillo, el dibujo o el escenario, lo suyo es compromiso y calidad a partes iguales. El de Moaña es un seguro de vida y cuando peor pintaba el panorama, con dos goles, el segundo, una obra de arte del contragolpe, le dio un triunfo balsámico al Celta. Porque camino del descanso el diez céltico sacó a su equipo del atolladero después de una jugada con el ADN de A Madroa porque Brais y Hugo iniciaron la jugada que el pichichi completó. Y en el segundo tiempo, cuando el Huesca creía en el empate tras dar un paso al frente, Iago hizo un gol de autor corriendo la contra, sentando a su par y marcando sobre la salida de Jovanovic.

Cardoso, que se estrenaba en casa, mantuvo la idea y a muchos de los jugadores de su ópera prima, pero bajó un punto la ortodoxia y también le dio un pequeño ajuste al sistema para hacer coincidir a Iago Aspas y Maxi en la punta del ataque, una de las tareas pendientes del once de Anoeta.

La idea, más acomodada a la realidad celeste, se encontró con un problema nada baladí, el estado de ánimo de los vigueses, más nerviosos de lo habitual en su puesta en escena, lo que provocó un carrusel de pérdidas de balón en el arranque y que el Huesca se atreviera con la presión alta. Incluso suya fue la primera gran ocasión con un remate de Rivera de cabeza solo en el área pequeña que no cogió portería.