Un precedente a la inversa

El Celta llegó descendido al derbi de Riazor de 1944 también a falta de tres jornadas


Vigo / La Voz

Hay que remontarse a 74 años atrás para encontrar un derbi gallego con un equipo descendido. Sucedió en 1944, pero entonces era el Celta el que llegaba sin opciones matemáticas a un partido que también se disputaba en la antepenúltima jornada del campeonato. Como el sábado, fue el equipo condenado a Segunda División el que visitaba el campo del eterno rival.

Porque aquel Celta de la campaña 43/44 que solo fue capaz de ganar dos partidos en todo el campeonato había certificado su descenso matemático a falta de cuatro jornadas después de un 2-2 con el Barcelona en Balaídos. A la semana siguiente le tocaba visitar Riazor ante un eterno rival en apuros. «Un encuentro decisivo para la salvación deportivista», titulaba la previa La Voz el domingo 25 de marzo.

Y el derbi se resolvió por 3-2 a favor de los locales. «El Deportivo se impuso al Celta por entusiasmo», indicaba el titular de la crónica del partido. Una contienda en la que se adelantaron los coruñeses con un gol de Valle a los 20 minutos, pero en el segundo tiempo Venancio empató a la hora de partido dando pie a un frenético desenlace con goles de Lezama y Viso en el margen de dos minutos, ya rebasado el 80, para el Deportivo y a continuación el 3-2 al transformar el céltico Fuentes un penalti. «Si el conjunto vigués llega a jugar como en Riazor durante toda la temporada no solo se hubiera salvado, sino que habría hecho méritos sobrados para estar entre los tres o cuatro primeros equipos españoles», indicaba la graciosa reseña de la contienda.

Aquella victoria le permitió al Deportivo ocupar el puesto de promoción de permanencia y conseguir la salvación después de imponerse (4-0) al Constancia de Inca en la eliminatoria definitiva disputada a partido único en el feudo coruñés.

Siete décadas después es el conjunto coruñés el que llega descendido a Balaídos a falta de tres partidos para cerrar la liga y la gran diferencia está en que apenas hay nada en juego. Tan solo un mínimo resquicio matemático de que el Celta pueda luchar por la séptima plaza. Aun así, O noso derbi nunca será un partido amistoso.

Cuatro duelos con el descenso amenazando a los dos clubes

La historia de los derbis entre Celta y Deportivo refleja otros cuatro partidos agónicos por la permanencia, aunque sin ninguno de los contendientes descendido matemáticamente. El 5 de abril de 1970, a falta de tres jornadas para la conclusión, los dos se jugaban la vida en Riazor y un gol de Rivera antes del descanso le daba el triunfo a los celestes, que terminaron salvándose con holgura, mientras el Deportivo acabó descendiendo.

Tres años después, abril del 73, se repitió la historia. Con los dos amenazados. El Celta, que iba penúltimo, ganó con un gol de Sanromán a los ocho minutos. Los célticos salieron del descenso y el Deportivos acabaron descendiendo.

Los casos más recientes corresponde a este siglo. En el 2004 el Celta recibió el golpe de gracia con un 3-0 (Munitis, Pandiani y Sylvinho en propia meta) en Riazor. Los vigueses acabarían descendiendo en la última jornada. Por último, en marzo del 2013 con el Deportivo colista y el Celta penúltimo, ganaron los locales (3-1, Riki, Silvio, Salomao para los coruñeses y Park para el Celta) aunque los que terminaron salvándose fueron los vigueses.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Un precedente a la inversa