El club transmitió a las peñas su gran preocupación y les hizo saber que la única respuesta que reciben de praza do Rei es que «están trabajando en ello»
08 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La iluminación de la grada de Río de Balaídos para el partido del domingo frente al Alavés es una incógnita incluso para el propio Celta. Así lo transmitió el club a las peñas en una reunión ordinaria celebrada este miércoles. Se trata de encuentros que se realizan periódicamente desde los problemas surgidos con los vigilantes de seguridad hace dos temporadas y en los que se tratan las cuestiones de actualidad que atañen a la afición. La mayoría de las agrupaciones más significativas estuvieron presentes.
El mensaje general que transmitió la entidad a los peñistas es que la comunicación con el Concello sigue sin ser fluida y que el gobierno local, que gestiona Balaídos, es el principal responsable de los problemas derivados de las obras que afectan a los aficionados. Este mismo argumento es el que se esgrime cuando se trata de la iluminación para los próximos partidos. El más inmediato, dentro de dos días y fijado para las 18.30. El club asegura que no tiene «ni idea» de cuál es el plan del ayuntamiento para solventar el problema.
A los aficionados se les hizo saber que el Celta se ha interesado por el asunto y ha mostrado su inquietud al respecto a los responsables municipales. En concreto, expusieron que se les envió un escrito acerca de este particular, pero que la única respuesta que han obtenido es que se está «trabajando en ello», sin especificar cuáles son las posibles soluciones que se barajan. La Liga exige que la iluminación esté encendida 45 minutos antes del inicio del partido.
El arreglo podría pasar por recurrir a focos provisionales como los que se colocaron el año pasado cuando la grada de Tribuna pasaba por una situación similar a la que ahora vive Río, siendo abierta al público sin estar finalizada. Entonces se le permitió al club jugar con una iluminación ligeramente inferior a la exigida para que se pueda disputar un partido de Liga.
Según los asistentes a la reunión, el club reveló que mantiene encuentros frecuentes con el Concello para abordar los pasos que se deben seguir en cada partido. Estas son los viernes, a pocas horas de la celebración de los encuentros. El Celta lamenta que esa improvisación y falta de previsión les aboca a «apagar fuegos» a última hora como pueden.
Problemas con la desaparición de asientos en Río y debate sobre la Grada 1923
Las peñas aprovecharon la reunión para manifestar los problemas que han surgido en este inicio de temporada. Uno de los temas que se abordaron fue el fracaso de la Grada 1923, zona de animación que no fue tal en el debut de Liga ante la Real Sociedad. Algunas agrupaciones incluso preguntaron si realmente estaba en funcionamiento y otras propusieron sugerencias para relanzarla, mientras que el club abre la puerta a tomar medidas para intentar reactivarla. Ya el año pasado había comenzado a funcionar de manera imperceptible.
Otro problema es el de la desaparición de asientos en Río. Los responsables del club explicaron que los nuevos son de mayor tamaño hasta el punto de que en el espacio que antes albergaba trece butacas ahora únicamente caben diez, un cambio que ha supuesto separar a familias o amigos acostumbrados a estar juntos -cuestión de la que se quejaron algunos de los peñistas presentes-. Según la versión del club, esa sustitución de butacas se hizo sin consultarles, pero se han comprometido o solucionar el problema.
El celtismo planteó cuestiones que quedan en el aire como si se tendrá en cuenta en el descuento por asistencia que la falta de cubierta supondrá mojarse si se acude al estadio en un día de lluvia. También se interesaron por si será necesario volver a hacer largas colas para adquirir entradas de partidos significativos como ocurrió el año pasado no solo con las de Europa League y Copa, sino también con el derbi. En este sentido, el club respondió que se trabaja en una nueva plataforma online que evite esas esperas.
En general, las peñas salieron satisfechas de haber podido plantear sus preocupaciones.